“La revolución”, dice la canción, “no será televisada.” Sin embargo, la contrarrevolución sí será. Todos los medios de comunicación prensa, radio y televisión serán utilizados para construir las fuerzas fascistas cuando el capitalismo las necesite. Construir PCOI y distribuir Bandera Roja, para movilizar a las masas para el comunismo, son nuestra mejor respuesta a esta situación reaccionaria.
El brutal asesinato del soldado británico, Lee Rigby, por yihadistas islámicos, junto con la cobertura de prensa que recibió, es un claro ejemplo. La prensa garantizó dos beneficiarios inmediatos: el Ejército británico y la fascista Liga de Defensa Inglesa (LDI). En primer lugar, la enorme simpatía por Rigby está siendo utilizada para avanzar los diseños del imperialismo británico en Siria. En segundo lugar, los fascistas de LDI no sólo se manifestaron, pero llevaron a cabo cientos de ataques contra mezquitas y musulmanes.
Incidentes como este tienen nombre: “la propaganda del hecho” Es el método clásico capitalista de socavar la conciencia clasista. Una atrocidad racista tiene su respuesta en una atrocidad nacionalista. La clase obrera se divide y explota en ira contra sí misma. Es letal mantenerse pasivos mientras estos escenarios se desarrollan.
Nuestra arma está en nuestras manos. Bandera Roja llama por un mundo comunista libre del capitalismo-imperialismo basado en el dinero y la producción por ganancias. Eliminándolos destruirá la base material que engendró y perpetúa las ideologías ponzoñosas de racismo, sexismo, nacionalismo, patriotismo y fanatismo religioso. Crearemos un mundo sin fronteras ni naciones, donde la clase obrera internacional compartirá
todo de acuerdo a sus necesidades. Bandera Roja canaliza la creciente ira obrera hacia la lucha por esa visión.
INDIGENCIA A GRAN ESCALA
Y la clase obrera inglesa tiene mucho de que enfurecerse. “Indigencia, miseria y hambre a gran escala”, así describe la situación un reciente informe de Oxfam. Habla de gente caminando kilómetros (no pueden pagar el bus) a una despensa de alimentos, sólo para ser rechazados porque se acabaron los alimentos. En Manchester, sede de 2 de los 5 equipos de fútbol más ricos del mundo, cuarta parte de la población vive en la pobreza extrema.
Como siempre, el racismo intensifica el horror. La juventud Negra sufre los mayores estragos de ese racismo. ¡En el 2010 (más de dos años antes del inicio del ‘programa de austeridad” gubernamental) la tasa de desempleo era del 53%! Una situación desesperada que, en los últimos 13 años, ha visto más jóvenes Negro asesinados que soldados británicos muertos en Irak y Afganistán. De una comunidad que conforma el 2,8% de la población, son el 40% de encarcelados en el sistema de justicia juvenil.
Tomando en cuenta este panorama, no es de extrañar que el Estado británico fomente por un lado el fascismo islámico (yihadistas) y por el otro el fascismo británico (LDI). ¡Prefieren que los que caminan a despensas de alimentos (vacias) peleen entre en vez de unirse!
INGRECEN A PCOI Y AYUDEN A
DISTRIBUIR BANDERA ROJA
Michael Adebolajo, uno de los asesinos yihadistas, y la inteligencia británica tienen un largo historial de interacción. El gobierno británico dos veces lo sacó de una cárcel de Kenia mientras trataba de unirse a Al-Shabaab, el grupo yihadista de África Oriental. Un informe dice que fue visto recientemente tratando de reclutar jóvenes para los yihadistas en Siria (para luchar por los intereses imperialistas británicos allí). “Queremos empezar una guerra”, contestó Adebolajo al preguntársele por qué mató a machetazos al soldado británico.
Los capitalistas del mundo, como en Bangladesh, utilizan el fundamentalismo religioso esperando desviar a los obreros musulmanes del camino revolucionario. Los obreros musulmanes en Inglaterra no deben caer en esta trampa. Sin embargo, el mayor peligro radica en que los obreros blancos ingleses caigan presas del racismo anti-musulmán empujado por los gobernantes británicos. En lugar seguir a estos carniceros, ellos necesitan unirse con obreros musulmanes y otros trabajadores para luchar por el comunismo.
Los soldados en los ejércitos capitalistas-imperialistas son clave para la revolución comunista. Sin ellos, la revolución no es posible. Ellos no son el enemigo. Deben, sin embargo, ser ganados a las ideas comunistas y que volteen sus armas contra los patrones. Los jóvenes revolucionarios deben ingresar a las fuerzas armadas patronales para reclutar a estos soldados.
En vez de una guerra racial, organicemos la guerra de clases por el comunismo para barrer a todos los patrones de la faz de la tierra. Hoy, la “propaganda del hecho” funciona en Inglaterra, pero, como una herramienta sangrienta contrarrevolucionaria, puede ser utilizada donde sea. Que estos eventos nos sirvan de advertencia, es urgente que construyamos nuestras fuerzas revolucionarias. ¡Únete y construye al PCOI!
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