
Una Oportunidad para Movilizar a las Masas por el Comunismo aquí ♦ EE.UU. Tienen una Nueva Estrategia Nuclear aquí ♦ ¿Por Qué Lucha el Imperialismo Estadounidense por Controlar Irán? aquí ♦
Una Oportunidad Para Movilizar a Las Masas por El Comunismo
13 de septiembre — “Los iraníes sufren una inflación altísima. Viven aterrorizados por los bombardeos. Unos dicen que no importa si Estados Unidos o China obtienen el petróleo iraní a bajo precio”, explicó un amigo.
Esta es una situación potencialmente revolucionaria. Solo la revolución comunista liberará a las masas de la guerra imperialista y de la explotación. En el comunismo, el petróleo y todo recurso se utilizará para satisfacer las necesidades de la clase trabajadora, ¡no para las ganancias de ningún imperialista!
“Tanto los imperialistas estadounidenses como el gobierno fascista iraní son enemigos de los trabajadores”, dijo otro amigo iraní. “Pero es demasiado pedir a los iraníes que luchen contra ambos a la vez. Primero hay que expulsar a EE.UU. y luego enfrentarse al gobierno iraní”.
“No estoy de acuerdo. La clase trabajadora es poderosa y capaz de enfrentarse a ambos enemigos simultáneamente. La lucha debe consistir en deshacerse de todos los capitalistas-imperialistas, incluida China”, respondió una camarada.
Este mismo argumento de las “dos etapas” se planteó en 1979: “Primero expulsemos al Sha y luego luchemos contra Jomeini”. Jomeini atacó y mató a muchos activistas. Fue otro asesino capitalista. Ahora, la lucha debe ser por el poder obrero comunista. No hay capitalistas ni imperialistas “menos malos”.
“Pero Irán será atacado”, objetó el amigo.
“Sí, los imperialistas atacarán. Pero los trabajadores del mundo apoyarán la revolución comunista y se sentirán inspirados a hacer lo mismo. Los trabajadores de todo el mundo extenderán la revolución”, dijo la camarada. “Y venceremos”.
El Objetivo de EE.UU.: Un Cambio de Régimen en Irán
En diciembre de 2025, EE.UU. se confabuló con bancos de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) para prestar dinero a Irán con el fin de hundir el valor del rial iraní. La inflación se disparó. Las masas iraníes no podían comprar alimentos. Las empresas dejaron de pagar los salarios a los trabajadores. Los bazares (mercados) cerraron. Las masas iraníes salieron a las calles exigiendo alimentos, salarios y alivio frente a la inflación.
Esta crisis fue orquestada por agentes de la CIA (EE.UU.) y el Mossad (Israel). Incitaron a los manifestantes. El gobierno capitalista de la República Islámica atacó a los manifestantes, matando a más de 3,000 personas. No hubo ningún golpe de Estado proestadounidense; hubo asesinatos fascistas perpetrados por la Guardia Revolucionaria Iraní, la CIA y el Mossad.
Al fracasar dicho golpe, los imperialistas estadounidenses e israelíes bombardearon escuelas iraníes, una planta desalinizadora y muchas otras instalaciones, causando decenas de miles de muertes. Esperaban instaurar un gobierno prooccidental que sustituyera al gobierno iraní, aliado de China y Rusia. Fracasaron totalmente.
Los imperialistas de EE.UU. intentan librar una guerra del siglo XXI con armas del siglo XX que, causarán daños, pero incapaces de controlar a Irán. Su portaaviones USS Gerald Ford tuvo que regresar a puerto después de que un problema eléctrico provocara un incendio. El mismo día de los bombardeos, Irán destruyó la base estadounidense en el vecino Baréin, obligando a la Marina de EE.UU. a trasladar sus operaciones de reparación y reabastecimiento a su base en la Isla Diego García. Los problemas de reabastecimiento del USS Abraham Lincoln se convirtieron en un escándalo. Es posible que los marineros de ambos buques protestaron por las condiciones y se lo comunicaron a sus familiares.
Esto limita gravemente la capacidad de la Marina estadounidense en la guerra contra Irán. Y los nuevos misiles supersónicos de Irán pueden atacar rápidamente a los aviones estadounidenses, dejándolos vulnerables y haciendo que su Fuerza Aérea resulte inútil.
Las opciones que afrontan los gobernantes estadounidenses son nefastas: enviar tropas terrestres, asfixiar financieramente a Irán, utilizar armas nucleares tácticas o retirarse. No se retirarán de la batalla por la dominación mundial.
Unos pronostican que se necesitarían dos millones de soldados para invadir Irán. Los trabajadores y los soldados se rebelarían. Comprenderían que no vale la pena arriesgar la vida de ningún trabajador —en cualquier parte del mundo— ni matar a hermanos y hermanas de clase para que los capitalistas-imperialistas estadounidenses, los capitalistas-imperialistas iraníes o chinos controlen el petróleo, las rutas marítimas y las divisas del mundo.
Los trabajadores, soldados, marineros y jóvenes tienen todo en común entre sí y nada en común con los gobernantes capitalistas-imperialistas. Su perspectiva es el factor principal que determinará el futuro. Nuestro enemigo es el capitalismo-imperialismo, no otros trabajadores. Muchos están dispuestos a unirse a la lucha por la revolución comunista para acabar con su dominio sobre las masas del mundo.
Esta guerra se está extendiendo. Luchemos por el poder obrero comunista. Difundamos Bandera Roja y construyamos el Partido Comunista Obrero Internacional para acabar con este sistema mortal y construir el mundo comunista que necesitamos y merecemos.
Los Desesperados Gobernantes Imperialistas de EE.UU. Tienen una Nueva Estrategia Nuclear
El Pentágono ha elaborado una nueva estrategia nuclear que hace hincapié en el uso de armas nucleares tácticas. El hecho de que el Pentágono esté considerando utilizar armas nucleares tácticas contra Irán, y Putin contra la OTAN, debería servir de llamada de atención para los trabajadores, los soldados y la juventud de todas partes.
El sistema capitalista es letal para toda nuestra clase trabajadora. Estos imperialistas sanguinarios lucharán hasta sacrificar al último trabajador posible por su imperio y sus ganancias. Tenemos que enterrarlos a ellos y a su sistema.
En su lugar, construiremos un mundo comunista donde la clase trabajadora produzca colectivamente solo para satisfacer las necesidades de nuestra clase trabajadora internacional, no para las ganancias de ningún capitalista o imperialista. Esta es la lucha de nuestras vidas, las cuales dependen de deshacernos de este sistema letal.
¿Por Qué Lucha el Imperialismo Estadounidense por Controlar Irán?
15 de septiembre—El abundante petróleo de Irán es clave para el imperialismo chino en la tercera guerra mundial que se desarrolla; para su crecimiento económico y para garantizar un suministro seguro de petróleo en tiempos de guerra. Su petróleo puede llegar a China por mar y por tierra, ahora a través de la recién construida conexión ferroviaria de la "Ruta de la Seda de Acero" entre Irán y Xi’an (China). Esta ruta está operando a pesar de los bombardeos estadounidenses.
El objetivo del imperialismo yanqui es impedir que China, su principal rival, acceda al petróleo iraní, apoderándose de Irán. Frenaría el ascenso económico de China y, en caso de guerra, paralizaría su maquinaria militar. Algunas facciones de la clase dominante estadounidense discrepan con Trump por no haber logrado que otros miembros de la OTAN apoyaran el ataque a Irán pero todas están comprometidas a controlar el petróleo iraní. Si pueden hacerlo.
Petrodólar Versus Petroyuán
Un aspecto crucial de la pugna entre estos imperialistas es que el petróleo iraní se vende en yuanes chinos y otras monedas, en lugar de en dólares estadounidenses. El aumento de las ventas de petróleo en yuanes amenaza la existencia del petrodólar.
En 1973, los saudíes acordaron vender petróleo exclusivamente en dólares estadounidenses a cambio de protección militar de EE.UU. Los saudíes utilizaron su influencia en la OPEP para garantizar que todas las naciones productoras de petróleo vendieran su crudo únicamente en dólares. Hasta la actualidad, el petróleo se vendió exclusivamente en dólares estadounidenses a nivel mundial. El petrodólar otorgó a EE.UU. una enorme ventaja financiera; el gobierno estadounidense podía imprimir dinero respaldado por el petrodólar.
Las sanciones estadounidenses (contra Irán y otros) han resultado contraproducentes, cada vez más transacciones a nivel mundial se realizan en monedas distintas al dólar. Amenazando su posición global. Están desesperados por recuperar su dominio financiero y militar perdido, necesitan urgentemente un cambio de régimen en Irán. Si el petrodólar cae, la economía estadounidense entrará en una profunda depresión.
Los países del Golfo ya no pueden cooperar plenamente con las sanciones estadounidenses debido al temor a ataques iraníes. Las nuevas sanciones de EE.UU. podrían significar el fin del régimen de las sanciones. Los ataques de los gobernantes iraníes contra los Estados del Golfo han demostrado que los imperialistas estadounidenses ya no pueden ofrecer protección militar.
La deuda pública del gobierno de EE.UU. asciende a 40 billones. Solo el pago anual de intereses asciende a un billón de dólares, una cifra superior al presupuesto de defensa. Si el petrodólar colapsa, esta carga de la deuda se traducirá en ataques masivos contra las masas trabajadoras.
Una invasión terrestre de Irán y el colapso del petrodólar provocarían una depresión mundial debido al vertiginoso aumento de los precios del petróleo y los fertilizantes. El precio del crudo ya está subiendo.
Veintidós países participaron en la reciente cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (liderada por Rusia y China). Condenaron las sanciones y los bombardeos contra Irán. Se comprometieron a apoyarlo y a la integración económica euroasiática. Están construyendo un sistema financiero ajeno al control de EE.UU. y la OTAN, lo que causa un estado de desesperación aún mayor para los yanquis.
El reciente avance del grupo Ansar Allah (hutíes) —respaldado por Irán— contra intereses saudíes, y su ataque a un oleoducto clave, ponen en mayor riesgo el suministro mundial de petróleo y amplían el conflicto bélico. Ansar Allah ha logrado controlar el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb.
El gobierno EE.UU. está intensificando las sanciones punitivas contra Irán. Estas medidas atacan a los trabajadores iraníes, no al gobierno. Las masas iraníes ya sufren salarios bajos —o la falta de pago de ellos—, una inflación elevada y escasez. El imperialismo chino y el ruso apoyan al gobierno capitalista iraní suministrándole inteligencia y armamento.
Las contradicciones entre trabajadores y capitalistas se agudizan en todas partes. Los trabajadores no tenemos “intereses nacionales”; ¡tenemos intereses de clase! El interés de nuestra clase trabajadora internacional es luchar por construir un mundo comunista donde la producción se destine exclusivamente a satisfacer las necesidades de las masas trabajadoras.
Lee Nuestro Folleto:
“Movilizar a las Masas para el Comunismo”