Seattle, EE. UU.: Forjando Relaciones Comunistas Con Los Trabajadores Industriales

“Boeing Arma El Genocidio”

Lucha Consistente En El Camino Hacia La Revolución Comunista aquí ♦ Carta: Buena Comida, Excelente Compañía y Lucha Política aquí ♦

Lucha Consistente En El Camino Hacia La Revolución Comunista

SEATTLE (EE.UU.), 13 de agosto— “Los trabajadores de Boeing deben pensar en las necesidades de los trabajadores industriales globales”, dijo un trabajador de Boeing que asiste regularmente a un colectivo creciente de trabajadores industriales. Han organizado tres eventos en agosto; dos reuniones sociales y la tercera se centró en la geopolítica.

Los dos primeros encuentros comenzaron a incorporar ideas comunistas. La práctica comunista concreta ayudó a expandir nuestro partido. Por ejemplo, cuando el representante sindical de la AIM viajó a Washington. Fue a cabildear a favor de más gasto en defensa y armamento, ¡estos trabajadores se enfurecieron! Nuestros nuevos camaradas plantearon cómo la conciencia de clase a nivel mundial puede generar acciones de solidaridad internacional.

En la última reunión, una docena de activistas debatieron sobre geopolítica y comunismo. Todos expusieron sus puntos de vista. Un joven de Boeing quería saber más sobre la historia de la guerra de EE.UU. en Vietnam. Ahora están leyendo sobre las rebeliones de soldados que ocurrieron tanto en EE.UU. como en Vietnam.

Otro trabajador fue trasladado a la planta de Boeing en Carolina del Sur. Está en contacto con varias personas que asistieron a una reciente comida compartida en casa de camaradas del PCOI. Les contó que comparte estas ideas con trabajadores con los que tiene amistad allí.

Durante la comida, un camarada explicó que, debido a la necesidad de más trabajadores industriales cualificados en Boeing, los cursos de formación profesional en las escuelas secundarias se han vuelto una necesidad; especialmente cuando los capitalistas están en guerra.

Estamos llegando a estos trabajadores jóvenes y estudiantes de las escuelas, así como a los maestros y al personal con la distribución regular de Bandera Roja.

Sin importar de dónde provengan trabajadores industriales, el trabajo industrial internacional del PCOI es estratégico para construir una revolución.

Las armas que Boeing y otras empresas del mundo que producen hoy para matar a la clase trabajadora, algún día se utilizarán para acabar con el sistema capitalista mediante una revolución comunista.

Nuestro mensaje se difunde y más trabajadores industriales comprenden su conexión con la guerra a nivel mundial. Más amigos y camaradas comienzan a ver la necesidad de construir bases comunistas para prepararse para la revolución y acabar con toda la esclavitud asalariada capitalista. Este tipo de reuniones, y la distribución de Bandera Roja en las puertas de la fábrica de Boeing, son pasos persistentes en el camino hacia la revolución comunista.

Carta: Buena Comida, Excelente Compañía y Lucha Política

Fue un privilegio, como invitada de fuera de la ciudad, disfrutar de una comida compartida el domingo con una docena de camaradas y amigos en Seattle (EE.UU.). Otros no pudieron asistir a última hora por motivos de salud.

Conversaciones francas y animadas abarcaron muchos temas políticos.

Dos trabajadores de Boeing jóvenes describieron su estrategia de crear una corriente de izquierda dentro de su sección sindical local. Esperan unirse a corrientes similares en otras plantas de Boeing, y en otras industrias. Les gustaría tomar el control de las cuentas bancarias sindicales y utilizarlas para difundir ideas revolucionarias de la clase trabajadora, para construir sindicatos revolucionarios.

Camaradas objetaron. Nuestras experiencias pasadas, y la historia, muestran que organizar para lograr reformas no nos acercan a la revolución. Un “sindicato revolucionario” es una contradicción en términos. Los sindicatos negocian las condiciones de la esclavitud asalariada, pero no cuestionan sus fundamentos. Los gobernantes capitalistas y sus “lugartenientes sindicales” violarían sus propias leyes y normas para impedir que transformemos los sindicatos en su opuesto.

Esto dio pie a una conversación de cómo hablar con trabajadores industriales en la planta acerca de cuestiones políticas más amplias. Todos coincidieron en que es algo indispensable, especialmente con quienes trabajan en industrias bélicas como Boeing. Pero ¿cómo hacerlo?

Describimos una ocasión. Toda la sección de un camarada, ahora ya jubilado, paralizó el trabajo para debatir y luchar contra la política de separación de familias inmigrantes de la primera administración Trump. Esto sucedió porque el camarada había estado planteando consistentemente ideas comunistas a sus compañeros de trabajo.

Una de las invitadas explicó su labor en una organización ecologista. Comprende que esta también es una lucha contra el capitalismo. No simplemente un proyecto educativo.

Hubo más ejemplos de cómo hablar sobre desacuerdos políticos nos acerca a nivel personal. Uno de los anfitriones invitó a todos a unirse al PCOI. Muchos tomaron la invitación muy en serio.

Una amiga de larga data de una camarada le dijo que “no era una buena comunista" porque le costaba imaginar una revolución comunista en EE.UU.” ¿Y si ya hubiera revoluciones comunistas en otros lugares, como la India o El Salvador?", preguntó la camarada.

“Así es más fácil imaginarlo”, acordó la amiga.

“Pero las fronteras nacionales son creaciones patronales”, respondió la camarada. “¿Qué tal si pensamos en “zonas liberadas” en lugar de países?”. Más tarde, la amiga accedió a hacer más para ayudar a los camaradas de Seattle.

Estos camaradas han trabajado ardua y prolongadamente para construir relaciones comunistas. Están encontrando formas creativas de ampliar sus círculos, especialmente entre los trabajadores industriales y del sector educativo. Me alegró ver algunos de los resultados en este evento.

—Camarada de Los Ángeles (EE.UU.)

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