
Construyendo Colectivos Comunistas aquí ♦ Jornada de Once Horas: Malo para Los Obreros, Bueno para Los Patrones aquí ♦
Construyendo Colectivos Comunistas
EL SALVADOR, 1 de octubre— “Lo único que uno hace es trabajar y dormir. Me levanto muy temprano por la mañana porque tengo que coger dos autobuses para llegar a tiempo a la fábrica”, dijo D. “Y cuando vuelvo por la tarde, ya es de noche y me quedo dormido en el autobús. Me despierto y me doy cuenta de que aún no he llegado. Me bajo y todavía tengo que caminar otros 20 minutos”.
“Mi cuerpo está cansado. Mi cuerpo ya no puede más”, agregó la camarada K. “Cuando el equipo de trabajadores no cumple la cuota fijada por los patrones, no nos dejan irnos. Con ese aumento de horas, no creo que pueda soportarlo”.
Esto fue parte de un debate en una reunión de un colectivo de trabajadores sobre la reforma propuesta por el Gobierno: una jornada laboral de once horas, cuatro días a la semana y tres días libres. La propuesta ignora el tiempo que tardan los trabajadores en llegar a las fábricas.
Esta propuesta de condensar la semana laboral en cuatro días no es nueva. Hace treinta años, la propuso la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico.
La jornada laboral actual de ocho horas no es un regalo de los empresarios explotadores. Más bien, fue el resultado de intensas luchas de los trabajadores para poner fin a los abusos, cuando las jornadas laborales duraban hasta dieciséis horas. Los mártires de Chicago de 1886 dieron su vida para lograr estos cambios.
La jornada laboral de once horas no mejora la productividad en el sentido de reducir el tiempo necesario para producir una determinada cantidad de bienes. Tampoco aumenta los salarios, ya que ese asunto no está a discusión.
Los que se benefician son los empresarios capitalistas, que ya no tendrán que pagar horas extras. Se quedarán con una mayor parte del valor que producen los trabajadores, y estos recibirán menos. Eso significa una mayor explotación de la clase trabajadora con el fin de obtener más ganancias. El objetivo de la producción capitalista es generar ganancias, no bienes.
“Hemos consultado a todos los sectores y están de acuerdo”, declaró el ministro de Trabajo, un líder vendido y antiguo miembro sindical.
“Soy madre y, cuando salgo de la fábrica, voy a casa a preparar la cena para mis hijos y a ayudarles con los deberes. Con esta reforma, no podré hacerlo. Por eso soy miembro del PCOI y lucho por el comunismo”, enfatizó M, una joven obrera.
Continuó, “bajo el comunismo, solo trabajaremos las horas que sean necesarias. Así podremos pasar más tiempo con nuestras familias, compañeros y amigos sin preocupaciones, abordando colectivamente cualquier problema que surja. Sin duda, será un mundo mejor”.
El obrero D la contradijo. “Yo soy más realista. Y creo que, si fuera necesario ahora mismo, sin esperar más, tomaría las armas para derrotar a los patrones de una vez por todas”.
Pero aspirar al comunismo no contradice la lucha armada.
“No debemos perder la confianza en las masas. Ese momento llegará”, dijo P, un líder obrero, añadiendo que “en la fábrica seguimos reclutando para que se puedan lograr estos cambios hacia el comunismo”.
Al final mencionó que “esta semana nos hemos reunido con tres nuevos trabajadores. Una pareja y otra mujer. Les dimos el periódico Bandera Roja y lo comentamos con ellos. Tienen muchas ganas de seguir leyéndolo. Estamos trabajando para que participen con los colectivos de la fábrica en nuestro gran evento de fin de año”.
Carta: Jornada de Once Horas: Malo para Los Obreros, Bueno para Los Patrones
Como obrero de fabrica me pongo analizar los nuevos horarios, de trabajar once horas diarias, cuatro días por semana. No habrá posibilidad de hacer horas extras, para ganar un poco más, y las metas de producción aumentarán todavía más.
Al trabajar once horas y más, por el traslado en autobús a las fábricas, no olvido que los nuevos horarios afectan no solo en el ámbito económico, sino que también en los hogares. Cuando buscamos trabajo no solo buscamos ganar dinero. Buscamos que los horarios del trabajo sean de acuerdo con las necesidades diarias del hogar, por el cuido de la familia.
He discutido este tema con camaradas del PCOI. Todos estamos muy enojados y con más ganas de derrotar al enemigo patronal. Tenemos que estar al pendiente de los hijos para que no se pierdan. Son influidos por el sistema capitalista. Son influidos por un sistema capitalista que impregna las redes sociales a las que acceden.
Y luego está la cuestión del tiempo de descanso. Estos nuevos horarios obligarían a todo el personal de la fábrica a empezar sus labores aproximadamente a las 6 am y finalizar 8 pm.
Hay que madrugar más y llegaremos tarde, por la noche a los hogares y si hay niños pequeños hay que ayudarles en las tareas escolares y si se necesita material didáctico, y si tengo que pasar comprando la comida en el centro para sobrevivir el siguiente día ¿cómo haremos para realizar esas compras?
No cabe duda que estos nuevos horarios benefician al patrono por las metas diarias y sus ganancias, jamás a la clase obrera. Debemos seguir organizando al Partido Comunista Obrero Internacional dentro de todos los centros de trabajo. Debemos derrotar de una vez por todas al sistema podrido de los patronos. Y esto debe ser a nivel mundial.
—Obrero rojo en El Salvador
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