Movilizar Para El Comunismo para Acabar con El Estado de Apartheid Capitalista del Sionismo

Las banderas rojas ondean en medio de la destrucción de Gaza, 2025

Acabemos con el Estado de Apartheid Capitalista del Sionismo aquí ♦ Aumentan los Ataques Fascistas Israelíes en Plena Temporada de Cosecha De Aceitunas aquí ♦

Acabemos con el Estado de Apartheid Capitalista del Sionismo

TEL AVIV (Palestina ocupada), 27 de octubre— “A los 18 años, fui obligado al servicio militar obligatorio en Israel. En 2012, terminé en Hebrón. Nos asignaron la tarea de vigilar a más de 5,000 escolares palestinos. Me horrorizó ver cómo lanzaban gases lacrimógenos contra estos niños en las escuelas. Estaban físicamente separados y tenían que pasar por varios puestos de control, soportando humillaciones y agresiones por parte del ejército israelí, para poder ver a sus maestros en el aula. Los niños vivían en campos de concentración”.

Un camarada de Bandera Roja compartió la historia en su colectivo. Se preparaban para las manifestaciones que tienen lugar aquí contra el genocidio en Gaza y la violencia de los colonos en Cisjordania.

El camarada comentó que, de haber sido miembro del PCOI en 2012, habría actuado diferente. Cuando estuvo en Hebrón, a la mayoría de los soldados israelíes no les gustaba lo que se les obligaba a hacer; en privado, expresaban su frustración.

“Como comunista, habría aprovechado esa oportunidad para transformar esa frustración colectiva en una lucha revolucionaria destinada a acabar con el sistema capitalista”, reflexionó. “Nos enfrentábamos a nuestros hermanos de clase. En lugar de luchar contra ellos, podemos unirnos a ellos en una revolución comunista”.

El sentir de este camarada se está extendiendo, aunque no con la rapidez necesaria. Contamos con un grupo de camaradas del PCOI que distribuyen regularmente Bandera Roja. Al repartirlo, entablamos conversaciones con la gente y exploramos su visión del mundo. Al principio, unos se muestran hostiles hacia nuestras ideas, pues han sucumbido a una cosmovisión fascista. Sin embargo, cuando nos sentamos con ellos y analizamos los artículos de Bandera Roja, se dan cuenta de que les mienten durante toda su vida. Al comprender esto, comienzan a leer Bandera Roja, y los invitamos a nuestras reuniones quincenales.

Algunos de nuestros camaradas han establecido relaciones personales con activistas de organizaciones liberales como B’Tselem y Breaking the Silence. En ambos grupos hay activistas que leen Bandera Roja con gran seriedad.

Gracias a estos contactos, participamos en una protesta en la Universidad de Tel Aviv contra el fascista Ben Gvir. Mientras decenas de jóvenes estudiantes pusieron en escena una confrontación, logramos hacer llegar nuestras ideas comunistas a las masas. Este mitin tuvo una gran difusión y las protestas ocurren diario. Una fuerte intervención policial impidió una manifestación masiva el 7 de octubre. Los camaradas del PCOI estuvieron presentes en gran número. Establecimos contactos con un grupo de jóvenes estudiantes que participan en un círculo de estudio sobre Marx y Lenin.

La sociedad israelí atraviesa una gran agitación. Las tasas de inasistencia o deserción entre los soldados alcanzan entre el 40% y el 50%. Más de 90,000 jóvenes están clasificados como personas que evaden el servicio militar. El sistema sanitario se encuentra al límite, incapaz de atender las necesidades de quienes padecen trastorno de estrés postraumático y otras afecciones.

Muchos sienten un profundo rechazo hacia Netanyahu, sus guerras y su genocidio. Peo, la otra alternativa resulta igual de letal. Quienquiera que gane las elecciones continuará con los ataques genocidas en Gaza y Cisjordania, perpetuando así el Estado sionista de apartheid. Los camaradas del PCOI tienen una oportunidad y una responsabilidad enormes de ampliar nuestro trabajo de masas.

Aumentan los Ataques Fascistas Israelíes en Plena Temporada de Cosecha De Aceitunas

28 de octubre— La brutal ocupación militar y la violencia de los colonos atacaron a agricultores palestinos en el momento de mayor actividad de la cosecha de aceitunas. Formó parte de una campaña electoral de sionistas abiertamente fascistas. Fue un esfuerzo sistemático por expulsar a los palestinos de Cisjordania.

El 17 de octubre, las fuerzas israelíes lanzaron botes de gas lacrimógeno contra palestinos en zonas agrícolas al este de Nablus. Persiguieron a los residentes, provocaron incendios y causaron heridas a muchas personas. Al sur de Nablus, los colonos obligaron a cosechadores a abandonar sus propias tierras y aldeas.

El 23 de octubre, colonos israelíes talaron o quemaron decenas de olivos frutales en la zona de al-Qibla, al este de Ramala. Las fuerzas de ocupación israelíes impidieron que los equipos de defensa civil llegaran al área.

Ese mismo día, les dieron a las familias de la aldea de Khirbet Suruj (al oeste de Yenín) un plazo de una semana para evacuar sus hogares y estructuras agrícolas. Aquellos aldeanos tienen documentos de tierras que datan de 1960. Temen que el terreno se convierta en un puesto de avanzada colonial y, posteriormente, en un nuevo asentamiento israelí.

Estos sucesos se producen en un contexto de mayores restricciones a la libre circulación en la Cisjordania ocupada. Las fuerzas israelíes cerraron puestos de control en las rutas de acceso a Jerusalén, interrumpiendo el tránsito de cientos de palestinos.

Al día siguiente, bloquearon por completo la ciudad de Hebrón y obligaron a 2,670 palestinos —el diez por ciento de la población— a abandonar sus hogares. Todo apunta a una represalia por un ataque mortal, presuntamente perpetrado por hombres armados palestinos, contra tropas israelíes en un puesto de control cercano.

Cientos de personas fueron desalojadas de Deir Bahala, al-Jalda y sus alrededores. Las fuerzas israelíes detuvieron al menos a cuarenta palestinos y demolieron edificios comerciales y residenciales. A las familias se les dio apenas cinco minutos para evacuar. Las autoridades municipales palestinas brindaron refugio a los desplazados, declararon el estado de emergencia y habilitaron una línea telefónica de atención para situaciones de crisis.

El sistema de apartheid capitalista de Israel no puede reformarse. Solo una revolución comunista podrá liberar a las masas, desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo —y más allá.

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