El Sionismo es Una Creación Fascista Imperialista

Tel Aviv (Palestina/Israel): Miembros de Matzpen (Brújula) en la década de 1970, una organización socialista, formada por judíos y palestinos después de la guerra de 1967, para protestar contra la ocupación, contra la expansión de los asentamientos y por la unidad árabe-judía contra el gobierno sionista. El cartel en hebreo dice: “¡Abajo la ocupación!”

El Sionismo es Una Creación Fascista Imperialista (Parte I)

“El sionismo no es judío. El sionismo es imperialista”, dijo un palestino en una manifestación contra el genocidio del gobierno israelí en Gaza. Con mucho gusto tomó Bandera Roja, diciendo que no necesitamos capitalistas judíos ni capitalistas palestinos.

El sionismo y el judaísmo son cosas enormemente diferentes. El sionismo es una ideología y un movimiento político. Es la ideología fascista del gobierno israelí. El judaísmo es una religión y una etnia.

El capitalismo utiliza diferencias superficiales, como las etnias, para hacer que los trabajadores se sientan diferentes y divididos. Muchos judíos se oponen al sionismo, especialmente con el actual genocidio en Gaza. Muchos de los que apoyan el sionismo no son judíos, como Biden, todos los imperialistas estadounidenses y europeos y el movimiento cristiano de derecha.

El sionismo es una ideología racista basada en el nacionalismo. Agrupa al “pueblo judío”, víctima de la discriminación antisemita y el genocidio. Para estar seguros, dicen, necesitan su “propio” Estado nación.

Sin embargo, como ocurre en todos los grupos, hay dos clases. Los trabajadores judíos y los capitalistas judíos tienen intereses opuestos, como los trabajadores y capitalistas de todo el mundo. Nuestra principal identidad es la de ser miembros de la clase obrera internacional. Todo lo demás es secundario. Los trabajadores judíos tienen más en común con otros trabajadores palestinos que con cualquier capitalista-imperialista.

El sionismo se ha utilizado para justificar y llevar a cabo limpieza étnica, expulsiones masivas y genocidio contra árabes y palestinos. El ejército de Israel está llevando a cabo hoy un genocidio en Gaza e incitando a asesinatos en Cisjordania. Sus generales son iguales a los generales nazis que asesinaron a judíos en las barriadas de Varsovia.

El Socialismo (Más Tarde, El Comunismo) Versus el Nacionalismo

Después de la Revolución Francesa de 1789, las ideas socialistas se difundieron entre muchas personas, incluidos los judíos europeos. Especialmente después de los pogromos (ataques) racistas que comenzaron en la década de 1820.

A medida que el imperio otomano decaía, el nacionalismo y los estados-nación capitalistas se desarrollaron globalmente. El nacionalismo ayudó a convencer a los trabajadores para que sirvieran a los capitalistas como buenos esclavos asalariados y soldados. Las ideas sionistas y otras ideas nacionalistas fueron impulsadas en oposición a las ideas y movimientos socialistas y comunistas.

Algunos judíos, principalmente judíos capitalistas como los patrones textiles, se hicieron sionistas. Theodor Herzl, un periodista judío austrohúngaro, fundó el sionismo moderno como organización política en 1897. Afirmó que los judíos europeos no podrían estar seguros sin su “propio” Estado nación. Después de considerar alternativas, los sionistas eligieron Palestina, una provincia controlada por los otomanos.

Los capitalistas judíos financiaron a Herzl. Él sabía que un Estado judío sólo podría existir en Palestina desplazando a las personas que ya vivían allí. Mintió sobre esto. Nunca mencionó a los palestinos en público mientras planificaba su desplazamiento en privado con otros líderes sionistas.

Este proyecto nacionalista/racista representaba sólo los intereses de los capitalistas judíos y de los imperialistas británicos, rusos, franceses y, más tarde, estadounidenses. Nunca representó los intereses de ningún trabajador judío, palestino o de otros trabajadores. En cambio, el Bund socialista de Rusia representaba a decenas de miles de trabajadores judíos quienes odiaban a los sionistas.

En 1903, Herzl visitó Rusia después de un pogromo allí. Se reunió con líderes del gobierno zarista. Les dijo que apoyaran al sionismo para “poner fin a la revuelta y la deserción hacia los socialistas”. Un funcionario zarista respondió: “Estás predicando a un converso”. Aprobó la publicación de un diario sionista

Herzl también le escribió al káiser alemán pidiéndole que apoyara al sionismo para frenar el crecimiento de los partidos revolucionarios “aunque tiene que ser un secreto cuidadosamente guardado”.

Antes de Hertzl, destacados personajes no judíos respaldaban el sionismo. El político cristiano evangélico Earl Shaftesbury abogó por la colonización judía de Palestina. El imperialismo británico utilizó el sionismo para dar legitimidad moral a sus planes de dominar el Medio Oriente rico en petróleo. Shaftesbury era antisemita. Se opuso a la participación judía en el parlamento británico.

Gran Bretaña había puesto sus ojos en el Imperio Otomano mucho antes de la Primera Guerra Mundial. En 1915, el Acuerdo Sykes-Picot planificó cómo los imperialistas británicos y franceses lo dividirían después de la guerra.

Gran Bretaña era entonces la principal potencia imperialista. Su imperio se extendía desde Ciudad del Cabo hasta El Cairo en África. En Asia, controlaba gran parte del sur de Irán a través de la compañía petrolera Anglo Persa, así como todo el subcontinente indio. Palestina, en la desembocadura del Canal de Suez, era la conexión estratégica entre estas dos partes del Imperio Británico.

La Declaración Balfour de 1917 ayudó a los imperialistas británicos a utilizar el sionismo para promover sus planes imperiales. Se comprometía a establecer un “hogar nacional” para el pueblo judío en la Palestina otomana. ¡Sólo el 6% de la población de Palestina era entonces judía! La Declaración Balfour nunca mencionó a los palestinos. Chaim Weizmann, presidente de la Federación Sionista Británica, presionó para que se hiciera esta declaración.

En 1922, la Liga de Naciones dio a Gran Bretaña el “mandato” de gobernar Palestina y crear un “Hogar Nacional Judío”. El sionismo se había convertido en brazo oficial del imperialismo británico. La “Palestina judía” fue creada intencionalmente para “ser una salvaguardia para Inglaterra, en particular con respecto al Canal de Suez”, explicó Weitzman.

NINGUNA nación capitalista ayuda a ningún trabajador en ningún lugar. Los trabajadores no tienen naciones. Todas estas pertenecen a los capitalistas.

Sionismo: Una Creación Imperialista Fascista, parte II


AGUADILLA (Puerto Rico), 15 de enero, 2024. “El sionismo es fascismo. ¡El comunismo es la solución!”

Todos Los Trabajadores Tienen Más en Común Entre Sí Que con Cualquier Capitalista o Imperialista

El Capitalismo Promovió los Pogromos

A partir del siglo 19, el gobierno imperial ruso organizó masacres racistas masivas (pogromos) contra los judíos proletarios en Rusia, Polonia y Ucrania. Estos comenzaron después de que la Rusia imperial adquiriera territorios del Imperio Otomano y la Commonwealth Polaco-Lituana que tenían grandes poblaciones judías

Los gobernantes rusos convirtieron estas áreas en «zona de asentamiento» para judíos para controlarlos y excluirlos de las ciudades. Inventaron mentiras racistas para ganar atraer a los demás trabajadores al antisemitismo rabioso, convirtiendo a los obreros y campesinos judíos en chivos expiatorios de los fracasos del capitalismo.

Mintieron diciendo que los judíos “asesinaron a Cristo”, “asesinaban niños cristianos” (para poner su sangre en sus puertas durante la Pascua Judía) y eran “usureros crueles”.

Los nobles feudales desdeñaban ensuciarse las manos manejando dinero. Utilizaron a los judíos como prestamistas. Las iglesias cristianas prohíban a sus feligreses prestar dinero con intereses. Los judíos prestaban el dinero de los nobles con intereses. Parte era su ganancia y el resto se lo daban a los nobles. Luego, los nobles confiscaron todo los intereses y el dinero prestado llamando a los todos judíos “usureros codiciosos”.

En respuesta a los pogromos, muchos obreros judíos huyeron a Europa y Estados Unidos. Gran número de ellos ingresaron al Bund, un grupo socialista judío. En la década de 1880, el treinta por ciento de los socialistas en Rusia eran judíos. Posteriormente, muchos abandonaron el Bund para unirse a los bolcheviques y ayudaron a organizar la Revolución Rusa de 1917.

Ese año, Winston Churchill, jefe de la marina británica, dijo que la creación de un Estado judío junto al Río Jordán bajo protección británica “estaría en armonía con los intereses del Imperio Británico”.

En 1919, se estima que 100,000 judíos fueron asesinados en pogromos en Ucrania y Polonia. Fueron acusados de ser bolcheviques. Muchos lo eran.

Mito Fundacional

Los sionistas y sus partidarios cristianos impulsaron el mito de que la historia bíblica de los judíos esclavizados en Egipto y expulsados de Palestina era un hecho histórico. Afirma el mito que los judíos se habían mantenido fieles a sus creencias a pesar de vagar por el mundo durante 2000 años y, por lo tanto, tenían la absoluta necesidad y el derecho de regresar a su «patria».

No hay evidencia histórica real de esto. Sin embargo, hay pruebas de que judíos, musulmanes y cristianos vivieron juntos en Palestina durante más de mil años. Durante el Imperio Otomano, algunos judíos se convirtieron al islam, en parte porque los musulmanes pagaban menos impuestos.

Pero si hay evidencia de la existencia de Khazaria, un vasto reino jázaro (c. 650–965 d.C.). Al no querer ser súbditos ni del imperio musulmán ni del cristiano, los jázaros se convirtieron al judaísmo. También convirtieron a muchos otros al judaísmo en el Cáucaso, a lo largo del río Volga y en lo que hoy es Polonia. En La Invención del Pueblo Judío, el historiador de la Universidad de Tel Aviv, Shlomo Sand, muestra que los judíos de Europa Oriental son originarios de estas áreas, no de Palestina.

Los sionistas e imperialistas utilizaron el mito fundacional y la historia del “judío errante” para justificar un Estado judío en Palestina. A medida que las naciones y el nacionalismo surgían en toda Europa, ellos popularizaron la identidad del “pueblo judío”.

Trabajadores Judíos Huyendo del Fascismo Son Obligados a Ir a Palestina.

Muchos trabajadores judíos que huyeron de la Europa fascista en las décadas de 1920 y 1930 no sabían nada sobre el desplazamiento de palestinos. Sólo esperaban empezar una nueva vida, a salvo de los pogromos y el genocidio. Ni los residentes judíos de la era otomana, que vivieron durante siglos junto a musulmanes y cristianos, ni la mayoría de los recién llegados pensaron en crear un “Estado judío” para servir a los intereses de algún imperialista.

Para crear un Estado judío, Palestina necesitaba más judíos. Los imperialistas británicos y estadounidenses conspiraron para hacer de Palestina el único lugar al que podían emigrar los judíos que huían de los nazis. Estados Unidos redujo drásticamente en 1924 la inmigración de judíos a sólo 8,000 por año. Gran Bretaña también restringió drásticamente la inmigración judía.

¡Para colmo, las organizaciones sionistas en EE. UU. se opusieron a la entrada a EE. UU. de refugiados judíos de la Europa ocupada por los nazis!

En esas décadas, los obreros judíos y palestinos a menudo se unieron en luchas contra los explotadores capitalistas británicos, palestinos y judíos, especialmente en la ciudad portuaria de Haifa.

Los capitalistas judíos y palestinos atacaron a estos obreros antirracistas y comunistas. Sicarios sionistas asesinaron a muchos obreros judíos por luchar junto a sus hermanas y hermanos palestinos.

El comunismo Pondrá Fin al Racismo, Nacionalismo e Imperialismo

El capitalismo se basa en la competencia por máximas ganancias, obtenidas de la explotación de los obreros. Los capitalistas en competencia capturan los mercados de sus rivales o destruyen sus industrias mediante la guerra. Los gobernantes construyen el nacionalismo para hacernos creer que al luchar contra otros trabajadores estamos defendiendo “nuestro país”. Realmente, estamos defendiendo sus ganancias e imperios.

El sistema salarial capitalista necesita racismo y terror para dividir y debilitar a nuestra clase, y pagarles menos a unos, para evitar que nos unamos para la revolución.

Cuando las masas se unan para la revolución comunista, eliminaremos la producción por ganancias, la competencia y el sistema salarial. Crearemos la base material para abolir el racismo y el nacionalismo. ¡Las masas comunistas, sin naciones ni fronteras, producirán colectivamente sólo para satisfacer las necesidades de la humanidad!

Sionismo: Una Creación Imperialista Fascista, Parte III

Ya en 1906, Ben-Gurión, el primer ministro de Israel instó a los trabajadores de Jaffa a oponerse a aquellos que querían organizar, en lugar de excluir, a los trabajadores árabes. Hizo hincapié en el «mal de una fuerza laboral mixta». En 1930, uno de sus seguidores se jactó de «atacar a las amas de casa judías y romper los huevos árabes que compraban».

Sionismo y el Holocausto Nazi

Ben Gurion acogió con beneplácito el ascenso de Hitler en Alemania. Lo vio como una oportunidad para construir un Estado judío en Palestina. En 1933, los sionistas escribieron a Hitler: «Nosotros también estamos en contra de los matrimonios mixtos y a favor de mantener la pureza de los judíos». Tanto la ideología nazi como la sionista son fascistas.

Los nazis, a su vez, permitieron que las organizaciones sionistas funcionaran mientras prohibían todas las demás reuniones de judíos.

La mayoría de los judíos alemanes rechazaron enérgicamente el sionismo como enemigo interno. Pero no vieron todo el peligro que representaba. Si no fuera por los Judenröte (Consejos Judíos), compuestos principalmente por sionistas, los nazis no habrían sido capaces de masacrar a seis millones de judíos.

El Judenröte hizo el trabajo sucio de los nazis. Convencieron a masas judíos que abordaran pasivamente los trenes, mintiendo que irían a «campos de trabajo» en lugar de campos de exterminio. A cambio, algunos de estos traidores aseguraron así su pasaje a Palestina.

En 1943, los judíos que aún quedaban en el gueto de Varsovia organizaron el levantamiento del Gueto de Varsovia. Liderados por comunistas y otros antifascistas, su resistencia solo se hizo masiva cuando comenzaron a ejecutar a los Judenrӓte. A pesar de estar mal armados, recibiendo solo unas pocas armas de la clandestinidad polaca, mantuvieron a raya a toda una división nazi durante semanas, inspirando a los judíos de otros guetos a rebelarse.

Después de este levantamiento, los nazis sobornaron a miembros «confiables» de Judenrӓte, como el sionista fanático Rudolf Kasztner. Hizo un trato con el nazi Eichmann. Por decirles a los judíos húngaros que fueran tranquilamente a los «campos de trabajo» (en realidad cámaras de gas), consiguió un pasaje seguro a Israel para él, su familia y seiscientos judíos «prominentes» que eligió. Fue responsable de la muerte de cientos de miles de personas. Los familiares supervivientes dicen que habrían escapado si hubieran sabido que se enfrentaban a una muerte segura.

Decenas de miles de combatientes de la resistencia judía escaparon a los bosques para unirse a los partisanos dirigidos por los comunistas. Especialmente después de la Orden Partisana de Stalin en 1942 declarara una «guerra popular». Revirtió la renuencia anterior de los soviéticos a aceptar a civiles, minorías (incluidos los judíos) y mujeres como combatientes.

Dos millones de judíos de Polonia, Ucrania y el oeste de Rusia también escaparon de los nazis huyendo hacia el este. Se adentraron en territorio soviético.

Israel, ha sido fundado Atacando a las Masas Palestinas y a los Trabajadores Judíos

Después de la guerra, en 1948, los imperialistas británicos respaldaron la fundación de Israel. De 1947 a 1949, el gobierno israelí desalojó violentamente a 750.000 palestinos de sus hogares. Era la racista Nakba (catástrofe en árabe). En el sur de Israel, los refugiados palestinos fueron obligados a refugiarse en la Franja de Gaza. Después de 2006, se convirtió en la prisión al aire libre más grande del mundo.

Esa limpieza étnica continúa hoy en día. La masacre del gobierno sionista respaldado por Estados Unidos ha dejado, desde el 7 de octubre, a 100,000 personas en Gaza «muertas, heridas o desaparecidas y presuntamente muertas» debido a los bombardeos y los combates sobre el terreno. (Organización Mundial de la Salud, 5 de febrero de 2024)

El sionismo está en contra de los intereses de los palestinos, los judíos y todos los trabajadores. Pero muchos judíos israelíes apoyan a Netanyahu. Entre ellos se encuentran los colonos fascistas que asesinan y desplazan a los palestinos en Cisjordania, y los soldados que se han tragado la venenosa ideología racista del sionismo.

La destrucción de Gaza también permitirá a los gobernantes israelíes controlar los enormes yacimientos de petróleo y gas frente a sus costas. Ese ha sido uno de los objetivos de la expulsión de los palestinos de Gaza durante muchos años.

Sólo El Comunismo Abolirá El Racismo, Enemigo Mortal de Todos Los Trabajadores

La única respuesta al genocidio racista en Gaza hoy es la revolución comunista para acabar con todos los capitalistas e imperialistas, incluida China. Todos ellos son cómplices de este desastre. Ningún movimiento «pacifista» puede acabar con el genocidio, el imperialismo o el fascismo. Pero la revolución para deshacerse del capitalismo sí lo hará.

Desde sus inicios, el sionismo ha sido una ideología fascista. Es anti obrero, racista, nacionalista, colaboracionista de clases y anticomunista. Siempre ha sido proimperialista. Es antimusulmán y antisemita. Los líderes sionistas fueron responsables de la muerte de miles de judíos en la Europa ocupada por los nazis y de decenas de miles de palestinos en la actualidad.

Las masas armadas y con ideología comunista derrotarán al sionismo.

Siempre ha sido posible que los judíos se unan en solidaridad con sus hermanos y hermanas palestinos. ¡Este debe ser y será el futuro! Los palestinos y los judíos, y todos los trabajadores, necesitamos construir relaciones comunistas de amistad y solidaridad en nuestra lucha por el comunismo.

El PCOI está luchando para construir colectivos que unan a los palestinos, judíos y a todos los trabajadores, soldados y jóvenes para una revolución comunista. Estos abolirán el racismo y el nacionalismo, enemigos mortales de los trabajadores en todas partes.

Nuestra victoria depende de la ideología de la poderosa clase obrera, especialmente de los obreros industriales, los soldados y la juventud.

Difundamos Bandera Roja y construyamos colectivos comunistas en todo Israel/Palestina, en el Medio Oriente y en todas partes. Estos sentarán las bases para un Partido de millones de obreros, soldados y dirigentes juveniles. Pondrán fin a los horrores del capitalismo y construirán el mundo comunista que merecemos. Un mundo de cooperación y de compartir, sin imperialismo, sin dinero, sin ganancias, sin fronteras ni naciones.