1968-2018 Estudiantes en México Luchan Contra Ataques Patronales

Construir la Organización de los Explotados para Destruir el Estado Capitalista

La gran movilización de miles de estudiantes en 1968 en México mostró que la juventud pudo haber organizado la lucha por la revolución comunista y solo luchó por la libertad de los presos políticos y contra el autoritarismo. Este movimiento nos dejó la clara necesidad de un partido internacional como el PCOI, en contra de todos los ataques de los patrones y sus gobiernos represores. La matanza del 2 de octubre no la olvidamos, por eso luchamos por el comunismo, por una sociedad sin explotación, ni dinero.

México—La tarde del 3 de septiembre de 2018, un grupo de golpeadores al servicio del gobierno de la clase dominante (capitalistas), disolvieron salvajemente una reunión de estudiantes de bachillerato frente a la Rectoría de la UNAM, los cuales protestaban por las agresiones sufridas inicialmente en el plantel Azcapozalco del CCH (falta de maestros, forzar el pago de inscripción en bancos para cobrar más de lo estipulado en su propia legislación, eliminación de murales, interrupción de reuniones sindicales de maestros y ataques de los grupos de golpeadores—“porros”). El propósito de la reunión era entregar su pliego de peticiones a la Rectoría así como exigir detener los femicidios como el de Miranda Mendoza F., alumna del plantel Oriente del CCH.

Todos los gobiernos del mundo organizan y usan contra sus opositores este tipo de golpeadores y matones, para asegurar el uso de la fuerza de trabajo asalariada en que se sustenta el capitalismo. Tales grupos de choque son parte de la estructura del capitalismo, un complemento indispensable de los medios de control legales, su propósito es amedrentar a los oprimidos y explotados, y existen no solo en la mayoría de las escuelas sino en los lugares de trabajo y de vivienda.

Los explotados y oprimidos nunca han cedido a esta política de intimidación y las condiciones de explotación y de opresión forjan cada día el enojo y la rebeldía contra ella. Para combatirla adecuadamente es necesaria una alianza con la clase trabajadora asalariada (que en las escuelas incluye a los maestros).

La meta necesita ser la emancipación de la clase trabajadora asalariada, la clase proletaria. Para ello necesitamos construir los Clubes políticos, las células del Partido de la Clase Obrera Internacional (PCOI); no la democratización del capitalismo, la democracia desde su origen en Grecia era un régimen esclavista, bajo el capitalismo es el gobierno de una oligarquía sobre la mayoría explotada, no necesitamos usar el aparato estatal burgués sino destruirlo para construir un Estado de los trabajadores libres, ya nunca más asalariados, nunca más proletarios.

“Es el colmo, halagos…totalmente innecesarios al Rector por haber dado “respuesta” a los estudiantes de CCH Azcapozalco…casi le ponen un pedestal con flores, ¡increíble! Desde el 7º piso—despacho del Rector—con certeza, el 3 de septiembre, vieron llegar a los golpeadores, los vieron atacar salvajemente a los estudiantes y nada hicieron para impedirlo” comentó una maestra lectora de Bandera Roja.

El Estado es un órgano de opresión de una clase sobre otra, es un engaño pregonar que con leyes adecuadas (el llamado “estado de derecho”) el gobierno defenderá a los trabajadores. Nos oponemos a quienes difunden que la política correcta es “exigir al lobo que no ataque a las ovejas”, tal engaño desarma a las masas, no es sólo un planteamiento ingenuo, promueve la continuidad del régimen salarial-mercantil.

Lo que necesitamos es construir la organización de los explotados separada clara y conscientemente de los capitalistas, su gobierno y sus partidos. Los capitalistas no disolverán sus grupos de choque, los organizarán de cualquier otro modo, sólo la lucha de clases los hará retroceder. Necesitamos tomar el poder para desaparecerlos. ¡ÚNETE!

Primera página de esta edición

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