Solo Lxs Trabajadorxs Pueden Salvar a Lxs Trabajadorxs aquí ♦ El Comunismo En Acción aquí ♦
Los Ángeles en Llamas: Solo Lxs Trabajadorxs Pueden Salvar a Lxs Trabajadorxs
LOS ÁNGELES (EE. UU.), 23 de enero— “La casa de mi familia fue quemada en 1921 por el motín racista de Tulsa, Oklahoma”, dijo un obrero negro en una reunión comunitaria. “Nos mudamos a Altadena. Hemos estado aquí por generaciones. Ahora nuestra casa es quemada de nuevo”.
Las tormentas de fuego mortales y sin precedentes continúan destruyendo las vidas y los hogares de los trabajadores en todo el Condado de Los Ángeles. La cobertura de los medios internacionales se centra en las estrellas de cine y las mansiones de los millonarios. Pero Los Ángeles es principalmente una ciudad de clase trabajadora. Aproximadamente la mitad de sus hogares ganan menos de lo que se necesita para vivir un estilo de vida modesto. Un tercio de sus residentes nacieron fuera de los EE. UU. y más de la mitad de sus hogares hablan un idioma distinto del inglés.
Miles de trabajadores perdieron todo en las tormentas de fuego. Decenas de miles (en su mayoría mal pagados) perdieron sus empleos cuando sus lugares de trabajo se quemaron. Las familias negras y latinas fueron las más afectadas. Algunas casas que se quemaron en Altadena habían pertenecido a la familia por generaciones.
Comparar Altadena con Tulsa no es una exageración. La avenida North Lake divide a Altadena occidental (principalmente negra y latina) de Altadena oriental, mayoritariamente blanca. Cuando estalló el incendio de Eaton (el que afecto a Altadena) la noche del 7 de enero, los residentes de Altadena oriental recibieron rápidamente advertencias de evacuación. Pero la mayoría de los residentes de Altadena occidental no recibieron notificaciones oficiales hasta la mañana siguiente. Para entonces, muchos ya habían visto casas ardiendo en sus calles y huyeron. Todas las muertes del incendio de Eaton ocurrieron en Altadena occidental. Esto es homicidio racista o algo peor.
Los capitalistas descendieron como buitres, tratando de comprar Altadena a precios muy baratos. Estos “inversionistas” buscan aprovecharse de las personas, especialmente de las personas negras y latinas, mientras están angustiadas y desesperadas. Ellos, y los casatenientes que especulan con los precios, son los verdaderos saqueadores. La comunidad resiste, declarando que “Altedena no está a la venta”.
Nosotros Somos Todo Lo que Tenemos
Cuando estallaron los incendios, los grupos de “ayuda mutua” entraron rápidamente en acción. En Altadena, los trabajadores negros y latinos tomaron la iniciativa. Los jornaleros inmigrantes del Centro de Empleo de Pasadena organizaron y capacitaron a cientos de jóvenes y los dirigieron en la limpieza de árboles y ramas caídas.
Son los trabajadores, incluidos los trabajadores desplazados, quienes están organizando una avalancha de donaciones de alimentos, agua, ropa y otras necesidades. Son los que han establecido centros de distribución en sus propios vecindarios.
Estos trabajadores, y muchos más, están más abiertos que nunca al comunismo. Hemos visto esto una y otra vez: en los sitios de distribución, en las reuniones comunitarias, en las calles y entre las personas que conocemos.
Así es como nosotros, el PCOI, sabemos que el comunismo puede triunfar y puede funcionar. Porque los trabajadores tienen las habilidades y la actitud colectiva necesarias para tomar decisiones y dirigir el mundo. Porque muchos de nosotros queremos hacer un trabajo significativo para ayudarnos unos a otros, sin recompensa personal. Y porque muchos acogen y adoptan las ideas comunistas.
El Comunismo es lo que Todos Necesitamos
La “ayuda mutua” puede salvarnos unos a otros de lo peor que el capitalismo nos arroje. Pero necesitamos salvarnos del capitalismo mismo.
El lema “sólo el pueblo puede salvar al pueblo” es popular desde Quito hasta Los Ángeles. Pero ¿quién es “el pueblo”? Esta es una lucha de clases. La clase trabajadora debe liderar a las masas para salvarnos del desastre del dominio capitalista. Y esto requerirá una revolución comunista armada.
La revolución comunista pondrá a la clase trabajadora a cargo de toda la producción y distribución. De un mundo enteramente libre de fronteras y naciones. Y eso requiere un partido comunista internacional, no solo una asociación informal de colectivos autónomos.
Hoy en día, incluso cuando enfrentamos un desastre tras otro, una guerra imperialista tras otra, debemos movilizar a los trabajadores, soldados, marineros y jóvenes para el comunismo. Para construir una sociedad comunista basada en la “ayuda mutua” en lugar del dinero y los mercados. Un mundo organizado “de todos según su capacidad y compromiso, para todos según sus necesidades”.
Eso significa construir el PCOI. Por favor, conéctate con nosotros. Únete y contribuye con tus ideas, tu energía y tus habilidades.
La alcaldesa y el ayuntamiento de LA (Los Ángeles) recortaron el presupuesto de los Bomberos de LA en $23 millones para darle un aumento de $138 millones a la policía de LA. – ¡ESTO ES GUERRA DE CLASES!
El comunismo en acción: Cuatro cartas de camaradas en Los Ángeles
El Comunismo y La Ayuda Mutua
Los camaradas del Partido en Los Ángeles se movilizaron rápidamente para ayudar a las masas afectadas por los incendios aquí. El Partido ha brindado ayuda mutua a otros en el pasado a nivel internacional, por lo que no me sorprendió.
Luego me enteré de la reunión de la Coalición de Ayuda Mutua de Los Ángeles. Me interesó ver cómo lo estaban haciendo otros grupos. El tema de la reunión era: ¿Cuáles son las posibilidades de una Coalición de Ayuda Mutua Revolucionaria?
Me impresionaron los aproximadamente 100 jóvenes que asistieron a esta reunión. Otro camarada y yo llevamos 20 volantes del PCOI a la reunión. Claramente, deberíamos haber llevado más. Llegamos justo antes de que comenzara la reunión y todos usamos mascarillas debido a la mala calidad del aire. Esto dificultó la interacción con las personas antes de la reunión.
La reunión comenzó con presentaciones. Noté algunos gestos de asentimiento cuando mencioné que estábamos con el PCOI.
Luego nos dividieron en grupos de aproximadamente 6 a 8 personas. Al principio, la discusión se centró en las labores de socorro para las personas afectadas por los incendios. Hablaron de cómo las fuerzas policiacas y la Cruz Roja habían obstaculizado algunas de sus iniciativas.
Un joven se quejó de un grupo diferente que aparece regularmente pero no ofrece ayuda mutua. Solo quiere gritarle a la gente sus ideas. Estuve de acuerdo en que este no sería un enfoque eficaz. Pero no podemos dejar la política fuera de las iniciativas de ayuda mutua. Debemos encontrar un equilibrio si queremos eliminar el sistema que crea crisis y miseria constantes. Todos estuvieron de acuerdo. Cuando regresamos a la reunión más grande, cada grupo compartió mensajes similares. Hubo un enojo generalizado y un acuerdo general de que el capitalismo debería eliminarse. Pero la solución no fue discutida.
Le di volantes a algunas personas específicas y dejé al resto porque teníamos que salir antes del final. Lamentablemente, no hablamos con más personas. Pero se supone que nos agregarán a su grupo de chat. Planeamos participar activamente para brindar la única solución que vemos al capitalismo: el comunismo.
La semana siguiente, ayudamos a establecer un lugar para distribuir agua, comida, artículos de higiene personal, pañales e incluso cortes de pelo gratuitos a las personas afectadas por el incendio de Altadena. Hablamos con muchas personas de diferentes orígenes. Le comenté a un hombre negro que estaba a mi lado que cuando nos deshagamos del capitalismo, será así como viviremos, compartiendo lo que tenemos y recibiendo lo que necesitamos. Él respondió: “¡Así debe de ser!”.
Un amigo joven comentó que cualquiera podría acercarse y simplemente tomar artículos incluso si su casa no se hubiera incendiado. Una camarada joven respondió: “¿Qué hay de malo en eso? ¿No es correcto que la gente obtenga lo que necesita?”. Esta camarada se ha reactivado con energía desde los incendios. Tuvo que evacuar su casa, pero afortunadamente no se quemó. Aceptó asistir a nuestro foro sobre incendios del PCOI en L.A.
—Camarada en el condado de Los Ángeles
La Gente Quiere Dar Un Paso Adelante y Ayudar
Mientras estaba comprando un par de cosas en un mercado, un empleado me preguntó cómo había sido mi día.
«Pasé las últimas cinco horas en el Centro de Empleo alimentando a los afectados por la tormenta de fuego en Los Ángeles. ¿Lo has oído?», respondí. «¡Es un centro para que los voluntarios salgan a limpiar las calles y recolecten donaciones para darle a la gente!»
«¿Lo ves?», respondió el hombre. «Cuando sucede algo así, mientras todavía es un desastre, le da a la gente la oportunidad de dar un paso adelante y estar ahí para los demás».
Le hablé del cocinero que trajo dos bandejas de pollo y pasta, con una salsa muy sabrosa. Un trabajador había pasado su día libre cocinando para personas que nunca había conocido. Y los restaurantes, tanto grandes como pequeños, enviaron docenas de comidas.
Le he estado diciendo a diferentes personas que he recuperado mi fe en la humanidad.
—Camarada voluntaria
La Gente Que Conocemos Está Abierta a Las Ideas Comunistas
Otro camarada y yo asistimos a una reunión comunitaria en la 1ª Iglesia A.M.E. en Pasadena. Escuchamos, aprendimos y distribuimos toda la literatura comunista que teníamos (55 volantes y alrededor de 70 copias de Bandera Roja) antes y después del evento.
Esta iglesia es históricamente negra, pero muchas personas latinas asistieron a la reunión y recibieron con agrado nuestra literatura. Lo mismo hizo la mayoría de las personas blancas y asiáticas allí presentes. La solidaridad de los trabajadores negros y latinos y la protección de sus vecinos inmigrantes fueron temas importantes de la reunión.
Cuando entré y me senté, me di cuenta de que conocía a la mujer que estaba a mi lado. Tuvimos una conversación amistosa y ella tomó el volante. Otra mujer que conocía estaba parada cerca. Después, una exalumna (de cuando yo enseñaba en la escuela secundaria hace más de veinte años) se acercó para hablar y tomó el periódico. Ella perdió su casa en el incendio y dedica mucho tiempo como voluntaria en el trabajo de socorro en su iglesia. Intercambiamos información de contacto. También hablé con varias otras personas que conocía.
Mientras tanto, la gente se acercaba y me quitaba los periódicos de la mano mientras yo hablaba con otra persona. Tres o cuatro me pidieron una, dos, cinco copias adicionales. Entre ellos había gente joven, pero también señoras mayores felegrises.
Vi dos cosas. En primer lugar, hay una apertura al comunismo aún más amplia de la que he visto en el pasado. En 2º lugar, es importante tener relaciones con la gente de esta comunidad asolada por el desastre. Esto es lo que convierte la apertura en oportunidades para empezar a reclutar a más personas que conozco para que ayuden y se unan al Partido.
—Camarada que fue evacuada de la tormenta de fuego
Desastres Capitalistas Crean Oportunidades Comunistas
Pocos después de empezar los incendios en Los Ángeles, un enorme centro de distribución fue establecido cerca de un hipódromo.
Cuando estaba en el hipódromo llevando comida y distribuyendo Bandera Roja y un volante comunista, hablé con los trabajadores sobre la situación. Incluí que el gobierno de los EE. UU. estaba gastando dinero en bombas para Israel para matar palestinos y para Ucrania en lugar de pagar suficientes bomberos, hospitales, etc. Que necesitamos una revolución para el comunismo. Israel.” Más tarde, le pregunté a un voluntario que pasaba de prisa si quería el periódico. Me dijo: «Te escuché hablar sobre Israel».
«¿Cuándo hablé de Israel?», le pregunté. «No lo recuerdo».
«Cuando estabas hablando con ese grupo de trabajadores sobre el genocidio en Gaza», respondió, y agregó: «¡PREDICA, hermana! ¡Sigue predicando!»
«Deberías unirte a nosotros, hermano», le dije mientras él tomaba con gusto Bandera Roja. Dijo que tenía prisa poque venía a ayudar a distribuir comida.
“Ya estoy con ustedes”, gritó mientras se alejaba apresuradamente para ir a ayudar. Él es parte del movimiento, pero aún no ve la necesidad de unirse a nosotros.
Le impresionó mucho (no lo desanimó) nuestro enfoque masivo para llevar las ideas comunistas a los trabajadores.
Autocríticamente, no conseguí su información de contacto. Pero puedo conseguirla en las futuras conversaciones que tenga. Además, no llevamos el volante en español ni suficientes periódicos. Espero que los camaradas no vuelvan a cometer estos errores.
Otros camaradas han tenido muchas más experiencias. Este desastre capitalista y los que vendrán, si las aprovechamos, son oportunidades para construir el PCOI.
— Camarada de Los Ángeles (EE.UU.)
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