Huelgas Estudiantiles en EE. UU. Arremeten Contra las Deportaciones

No Es Sólo Trump, ¡Es el Capitalismo! ¡La Revolución Comunista Es la Respuesta!

LOS ANGELES (EE. UU.), 19 de febrero- “Mis alumnos llegaron hasta el puente de la calle 6, donde se encontraron con alumnos de otros colegios”, dijo un camarada. “Estoy muy orgulloso de ellos y de su potencial revolucionario”.

“¡Son buenas noticias!”, dijo otro camarada docente. “Mis alumnos apoyaron los paros. Un estudiante negro hizo un cartel que decía: ¡Bebo mi horchata (una popular bebida latina) caliente debido a la maldita migra!”.

En ciudades de todo EE.UU., los estudiantes de secundaria han salido a protestar contra las deportaciones. Reconocen la injusticia y sienten la urgencia. Sus pancartas han incluido “Paren las redadas, paren el odio”, “Abolan a la migra ahora” y “Mis padres lucharon por mi futuro, ahora yo lucharé por el suyo”.

Camaradas del PCOI distribuyen cada edición de Bandera Roja en varios colegios aquí. Al enterarnos de un paro en una de esas escuelas, fuimos al encuentro de la marcha de esos estudiantes con un cartel, volantes y Bandera Roja. Les animamos y se alegraron de vernos. Cogieron con entusiasmo nuestros volantes. Muchos tomaron fotos de nuestra pancarta. Uno tomó un pequeño paquete de Bandera Roja y volantes.

Unos días después, los camaradas llevaron el mismo volante a su distribución habitual de BR en una fábrica de costura. Los obreros querían hablar de los paros.

“Me gusta lo que están haciendo”, dijo uno.

“Dame dos Bandera Roja. Hablaré con mi hija”, dijo otro.

“¿Crees que lo que hacen los estudiantes está bien?”, preguntó un tercero, mientras sostenía sus ejemplares de Bandera Roja y el volante.

“¡Por supuesto!”, respondió un camarada. “Crea potencial para la formación de futuros obreros y soldados como comunistas”.

Los trabajadores no tenemos más bandera que la roja. Algunos estudiantes llevan banderas de diferentes países, incluido EE. UU. Los camaradas han tenido buenas luchas al respecto. Un camarada explicó a un manifestante que llevaba una bandera mexicana que el gobierno mexicano había asesinado a estudiantes mexicanos que protestaban en Tlatelolco en 1968. “Esa no es la bandera de los trabajadores”, dijo. El manifestante le dio las gracias e intercambiaron números de teléfono.

Los estudiantes de secundaria han estado en la vanguardia de la lucha contra el capitalismo y todas sus formas de racismo y explotación. En Sudáfrica, los estudiantes lucharon contra el Apartheid (segregación racista legal). En El Salvador, lucharon en la guerra de liberación. En EE.UU., lucharon en las rebeliones de los años sesenta.

Nuestro volante decía a los estudiantes en huelga: “Ahora les toca a ustedes. Pero vuestra lucha no sólo tiene que atacar al capitalismo y todas sus formas horripilantes, sino que también ser por el comunismo. ¡Porque la próxima vez es ahora!”

En todo el mundo, las clases dominantes capitalistas están librando una guerra contra todos nosotros. Su sistema está en crisis y el fascismo aumenta en todas partes. Los inmigrantes son arrancados de sus familias. Los trabajadores negros son criminalizados y maltratados. Las personas LGBTQ+ están en su mira. Se abandona a los pobres para que sufran. Los capitalistas nos envían a sus guerras para que muramos y matemos por ellos. Construyen cárceles y prisiones para encerrarnos. Un sistema en crisis lucha por sobrevivir manteniéndonos divididos y temerosos.

La reforma no nos salvará. Toda concesión ganada bajo el capitalismo es temporal. Cada derecho concedido puede ser despojado. Debemos luchar para acabar con el capitalismo.

Estudiantes, obreros y soldados deben unir sus fuerzas para construir la revolución comunista. Con el comunismo todos nosotros, sin importar el género o la “raza”, nos cuidaremos los unos a los otros. Sin naciones, fronteras ni dinero. Donde compartamos todo lo que hemos producido y donde todos seamos bienvenidos en todas partes.

Lee Nuestro Folleto:

“Luchemos Por El Día En Que Ningún Trabajador Sea Llamado Extranjero” Aquí

Primera página de esta edición