Cartas de solidaridad de la Conferencia Internacional Comunista del PCOI

Carta: Hermana: Lo Que Vives En La Fábrica Lo Vivimos En Muchas Geografías aquí ♦ Carta: Siendo un Comunista aquí ♦

Algunos trabajadores de la conferencia se relajan después de un largo día de debate político.

Carta: Hermana: Lo Que Vives En La Fábrica Lo Vivimos En Muchas Geografías

-“Voy a contarles sobre la fábrica donde trabajo…”

Y así empezaste tu intervención con la voz entrecortada, pero firme y decidida a decir tu palabra, ser voz de quienes siguen silenciadas y silenciados por el capital, hermana camarada.

Las ratas contaminan donde uno está trabajando. (…) A la gente la despiden injustamente.”

Lo que importa es la producción, no tu salud y menos tu vida. Te escucho y de inmediato visualizo a más mujeres obreras de diferentes geografías; pero todas de un mismo mundo dentro de una lógica del mercado, sostenido por canallas relaciones entre patrono-obreras y obreros, donde solo cabe la explotación y esclavitud salarial.

– “Si los hijos se enferman, no puede uno pedir permiso. Hay que dejarlos enfermos solos y nuestros hijos no entienden.”

¿Cómo explicarle a tus hijos e hijas que su madre es sometida como objeto de producción, expropiada de todo tu valor como ser humana, donde es prohibido pensarse en una vida digna mínima para ellas y ellos? No es tu tarea, hermana, es una responsabilidad ética-política colectiva; un complejo, pero vital desafío que necesitamos asumir.

– “En la fábrica queda el tiempo de uno. Cuando se reclama solo nos dicen: Ahí vean Uds., si no quieren o no les gusta, se van.”

De nuevo tus palabras, emergidas desde tu consciencia y corazón, laten en mí y te miro en las filas interminables de jóvenes, madres, padres y hasta abuelas y abuelos, bajo el sol y la lluvia, esperando ser “contratadas, contratados”, trasgrediendo fronteras, sin esperar un salario y condiciones laborales mínimas.

– “Trabajamos y no les importa nuestra salud.

Y el trabajo de uno ahí les queda…

Y el tiempo de uno ahí les queda…”

Tu existencia, tu vida se sintetiza en producir 140 docenas. No importa cómo, pero producirlas. Y sabes las consecuencias de no alcanzar la “meta”. ¿Son consecuencias solo en tu fábrica? Comprendes plenamente que no, porque los intereses capitalistas y de toda expresión política de las derechas no conocen fronteras. Son como recetas/piezas parte de un andamiaje que corre sin importar a quién arrastra, definidas desde la patronal de tu maquila, de las otras maquilas cercanas y lejanas, del llamado mundo de la industria donde no existe la palabra “derechos”, y mucho menos, “justicia”, “igualdad”, “libertad”.

– “Gracias al Partido he entendido lo que significa la explotación, qué hacer y cómo responder frente a la explotación.”

Y esa histórica y sabia pregunta “¿Qué hacer?”, en tu voz vuelve a tener sentido en mi vida y caminar y la vuelvo a experimentar fruto de la praxis dialéctica en la lucha de clases. No tengo palabras para decirte:

¡Gracias, compañera, camarada, hermana! Extendamos siempre nuestros puños en un solo corazón contra toda expresión nacida del infame capitalismo. ¡No estás sola! ¡Te lo aseguro!

Camarada en Costa Rica

Carta: Siendo un Comunista


Saludos a las y los camaradas del norte y del sur. Con quienes pudimos reunirnos de manera presencial en El Salvador un territorio de lucha y resistencia ante el sistema. Donde sigue viva aquella historia marcada por la “guerra”.

Estos días de trabajo con las y los camaradas, nuestras voces fueron escuchadas. Pudimos sentir que las injusticias siguen siendo las mismas en cualquier parte del mundo. Porque la minoría sigue enriqueciéndose a costa de nosotros la clase trabajadora.

Por eso ser Comunista y pertenecer al PCOI me posiciona a ser crítica ante este sistema opresor y luchar de manera conjunta con las y los camaradas por un mundo mejor por una sociedad comunista.

Camarada de México

Primera página de esta edición