La Crisis de Ceuta Significa: Luchar por un Mundo Comunista sin Fronteras

Rabat (Marruecos), abril de 2026— Multitudes protestan contra la ley israelí que impone la pena de muerte a los palestinos

ESPAÑA, 1 de agosto— “Esa diferencia —tener un pasaporte que te permite decir: ‘Bueno… quiero ganar más dinero, así que me iré a Bélgica, Alemania o Suecia’— frente a la única opción que tenemos nosotros: lanzarnos al mar e intentar cruzar la frontera”, dijo un hombre marroquí a un periodista en la playa de Ceuta.

Entre el 28 y el 31 de julio, más de 60,000 personas cruzaron a nado el tramo fronterizo desde Marruecos hasta el enclave español de Ceuta, en la costa norteafricana. Al menos 90 murieron, ya fuera ahogados o aplastados contra la valla fronteriza. España envió más soldados a Ceuta. La mayoría de los migrantes, al carecer de recursos, serán devueltos a Marruecos o a sus países de origen.

¿Por qué ocurrió esto? Dos respuestas.

El sentimiento de ser tan pobre que uno “no tiene nada que perder” se escucha con frecuencia en Ceuta y Melilla, otro enclave español. La gente espera una oportunidad para escalar la valla o cruzar a nado.

Marruecos es una zona de tránsito para la frontera más grande y mortífera del mundo: el mar Mediterráneo. Migrantes de todo Marruecos y de África viajan por meses. Se juegan la vida cruzando el Desierto de Sáhara en busca de supervivencia.

La misma desesperación empuja a personas de Guatemala hacia EE.UU. y de Mozambique hacia Sudáfrica. El capitalismo no ofrece futuro para nuestra clase. Muchos lo arriesgarán todo por la oportunidad de encontrar un lugar donde las cosas estén mejor.

Pero, lo ocurrido esta semana fue una maniobra política de la monarquía marroquí. Camiones transportaron a personas hasta la frontera sin impedimento de la policía. Se difundieron rumores de que una decisión judicial española permitiría quedarse a los migrantes que llegaran por mar. El rey de Marruecos, en complicidad con aliados estadounidenses y sionistas, usó a estos trabajadores desesperados para presionar el gobierno español.

El gobierno actual de España es una espina en el costado para los sionistas y los Estados Unidos. El presidente Pedro Sánchez denunció el genocidio en Gaza.  se negó a permitir que el ejército estadounidense utilizara las bases españolas para atacar a Irán.

Fomentar que los migrantes crucen a Ceuta favorece a la política exterior de EE.UU. El plan es desestabilizar la política de España y abrirle la puerta a los políticos fascistas y antiinmigración, que están más del lado de la pandilla yanqui-sionista.

Las masas en Marruecos denunciaron el genocidio en Gaza. Pero, el rey marroquí Mohamed VI apoya a Trump y al régimen sionista. Reconoció al Estado de Israel en los Acuerdos de Abraham de 2020. Esto compró el apoyo de EE.UU. e Israel al reclamo de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, una antigua colonia española donde el pueblo indígena saharaui lucha por su independencia.

Marruecos está jugando a dos bandas en la rivalidad imperialista. Acepta inversión china en tecnología y le da acceso a sus recursos de fosfato, que es un ingrediente vital para los fertilizantes. Marruecos tiene el 70% de las reservas mundiales.

Marruecos también busca sacar ventaja en un acuerdo de gas natural licuado que involucra a Argelia y España. Antes, el gas pasaba por Marruecos, que cobraba tarifas. Argelia sigue vendiendo gas, pero ahora llega directamente a España a través del gasoducto Medgaz, que conecta los yacimientos argelinos con Almería cruzando el Mediterráneo.

Los gobernantes capitalistas usan a los trabajadores como carne de cañón. La lucha por los recursos energéticos ha cobrado incontables vidas en Gaza, Irán, Sudán y Ucrania. Harán lo que sea necesario para asegurar esas ganancias, como el genocidio en Gaza, Cisjordania y Líbano.

La desesperación de los migrantes en las fronteras del mundo demuestra claramente que la clase trabajadora necesita deshacerse de este sistema. Necesitamos la revolución armada para el comunismo, por un mundo sin fronteras o patrones, donde ningún trabajador sea jamás un extranjero.

No tenemos nada que perder más que las cadenas de la esclavitud asalariada. ¡Tenemos un mundo comunista que ganar!

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“Luchemos Por El Día En Que Ningún Trabajador Sea Llamado Extranjero”

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