
Huelga de los trabajadores petroleros iraníes, 1979
Trabajadores “Frustrados, Enfadados, Hambrientos de Poder”
Si no fuera por Bandera Roja nunca me habría enterado de las enormes huelgas en Nueva Delhi y en toda la India.
Los gobernantes iraníes temen que se muestre lo que está sucediendo en la India. La prensa oficial no publica ninguna noticia sobre los millones que se manifiestan en las calles de Nueva Delhi.
Debido a la guerra, recibo Bandera Roja de forma irregular.
Vivo en Shiraz, una importante zona productora de petróleo. Agradezco que su periódico traiga historias que afectan a la clase trabajadora. Estoy muy impresionado con sus reportajes sobre el genocidio en Gaza y la lucha de trabajadores en Sudáfrica.
Me pregunto, por qué los medios de comunicación iraníes guardan absoluto silencio sobre las manifestaciones de Nueva Delhi, mientras elogian a Modi por su “postura neutral” sobre la guerra, a pesar de su apoyo a la maquinaria fascista de Israel. El gobierno de Modi es muy oportunista. Recibe petróleo iraní pese a las sanciones de EE.UU.
Los trabajadores petroleros iraníes hicieron una huelga masiva entre 1978 y 1979. El régimen del Sha estaba en bancarrota debido a la escasez de ingresos petroleros. En 1979, durante la Revolución Islámica, esos trabajadores tomaron fábricas en Shiraz, Teherán y otras zonas. Eligieron consejos Shura, que depuraron el régimen del Sha. Muchos marxistas y trabajadores petroleros de izquierda lideraban el movimiento Shura.
En 1980, el régimen islámico llevó a cabo una represión sostenida contra estos consejos. Detuvieron, bloquearon y torturaron a los trabajadores petroleros que apoyaban el movimiento. La República Islámica puso a los fanáticos islámicos más reaccionarios al mando de las refinerías de petróleo.
La guerra Irán-Irak (1980-1988) fue otra excusa adicional para reprimir a estos trabajadores en nombre del interés “nacional”. El gobierno prohibió sus huelgas. Miles de ellos fueron despedidos.
Tras la guerra, Irán se enfrentó a una devastadora destrucción económica. Los trabajadores petroleros de Shiraz iniciaron una huelga de hambre. Muchos con meses sin cobrar. A los quince días el régimen aplastó brutalmente la huelga colectiva. Pero puso al descubierto la vulnerabilidad del régimen islámico. Aun después de décadas de represión severa, los trabajadores petroleros lograron organizar huelgas masivas.
Por los últimos treinta años, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) ha controlado completamente las operaciones de las refinerías. Cada trabajador es sometido a un proceso de selección, sujeto a restricciones y vigilado en sus comunicaciones. Cualquier señal de acción colectiva es reprimida con severidad. Son torturados y encarcelados indefinidamente.
Las refinerías emplean a campesinos y desempleados de zonas rurales, capacitándolos para realizar trabajos peligrosos. La mayoría son contratados que pasan meses sin cobrar.
Ahora, en la actual crisis bélica, los trabajadores petroleros son esenciales para la supervivencia del Estado. La guerra ha creado condiciones insoportables. Se ven obligados a trabajar incluso bajo la amenaza de ataques con misiles para mantener las instalaciones en funcionamiento. Se les pide que sacrifiquen su salario por la defensa “nacional”. Una inflación masiva y meses de salarios impagados hierven bajo la superficie. El descontento es generalizado
Por eso los gobernantes iraníes no muestran lo que está sucediendo en la India. Solo muestran imágenes de los funerales de
Jamenei. Pero ningún frenesí nacionalista calmará la ira de un estómago vacío. Por eso Bandera Roja es tan importante. Los trabajadores petroleros nunca se han rendido.
La clase trabajadora internacional está frustrada, enfurecida y hambrienta de poder. Por favor, sigan enviando su material.
—Un lector en Irán.

Irán, 2024— Huelga de los trabajadores del sector del petróleo y el gas
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