El Trabajo Colectivo y Las Relaciones Sociales Comunistas

La Escritura Como Proceso Colectivo de Lucha aquí ♦ La “Eficiencia” y las Relaciones Sociales Comunistas aquí ♦

La Escritura Como Proceso Colectivo de Lucha

¿Qué significa producir artículos de manera colectiva? El colectivo editorial de Bandera Roja quiere compartir una discusión reciente. Queremos que más lectores se involucren en ella.

Camaradas y amigos colaboraron, de diversas formas, en al menos ocho artículos en el Volumen 17 #11.

Un camarada inició el artículo sobre Ceuta con una pregunta algo mecánica. Otro, más cercano a los hechos, escribió algo distinto que abrió el debate y centró a los trabajadores migrantes. Un tercero aportó enlaces. Tras más investigación y discusión, el artículo impreso final presentaba un análisis más profundo, manteniendo siempre a la clase trabajadora como eje central.

El de la muerte de Nolan Wells comenzó solicitando opiniones a miembros de un club de lectura y a otros amigos. Dos camaradas y dos amigos respondieron. L también usó comentarios publicados por otro amigo en redes sociales. Recibió comentarios valiosos sobre el borrador, lo revisó y lo envió de vuelta a todos los participantes del chat original. Solo uno respondió.

“El aporte colectivo requiere contribuciones y también respuestas a los borradores”, dijo la camarada L. “Es una lucha política sobre cuál es el punto principal, quién es el público y cuál es la contradicción fundamental. Y si el artículo trata sobre nuestro trabajo, ¿dónde está la autocrítica? Eso lleva tiempo”.

La camarada Y pidió consejo, “siempre envío cosas a amigos cercanos, pero casi nunca recibo comentarios más de un “se ve bien”.

Dos camaradas comentaron que obtuvieron opiniones usando comentarios que amigos habían publicado en redes sociales o enviado por correo electrónico. Incorporaron esos comentarios al elaborar versiones finales.

El camarada A habló de cómo recibimos artículos de la India y otros lugares. Los camaradas de allí dan información; luego, él escribe y circula borradores. A menudo, estos ayudan a generar otras cartas y artículos.

El camarada R criticó el proceso de elaboración del artículo sobre la visita a Oceanside.

 Señaló que nos esforzamos por construir relaciones sociales comunistas, no por ser “eficientes”. Dijo, “debemos tomarnos el tiempo necesario para garantizar que todas las voces estén presentes en el proceso de la escritura”.

Hizo autocrítica por “no haber llevado a cabo la lucha política necesaria con los camaradas que participaron inicialmente en el proceso de la escritura”. Eso es “una parte indispensable de la construcción de relaciones comunistas”.

Sin embargo, objetó la “reescritura radical” realizada por una camarada con “mayor experiencia en la escritura”. Afirmó que “depender de eso obstaculiza la formación de mejores escritores y no genera relaciones comunistas. La eficiencia se impuso sobre las relaciones comunistas”, concluyó.

Otros no acordaron. Señalaron que no era la primera vez que un artículo comenzaba a partir de una recopilación de informes individuales. ¿Qué significa asumir liderazgo político en esta situación?

“No se trata solo de insistir a los camaradas para que entreguen sus partes”, subrayó una camarada. “Se trata de plantear una tesis: ‘Creo que la idea central es esta, el público objetivo es este y el argumento es este”.

Este proceso resulta “ineficiente”. Dado que el autor original no lo había hecho, otra asumió la tarea en el momento crítico, tras cinco semanas y a pocos días de que el periódico entrara en imprenta.

Importaba que el artículo se dirigiera a estudiantes de secundaria y que transmitiera con claridad que podemos realizar trabajo comunista en las fuerzas armadas, y la importancia crucial de hacerlo. No se trata de experiencia técnica ni de eficiencia, sino de comunicar nuestra línea política.

La camarada L resumió, “cuando pidas notas a la gente, pídeles que reflexionen, no solo que recuerden”.

Las contradicciones surgidas en este debate no todas se han resuelto. Esperamos que este informe anime a más camaradas y amigos a contribuir al periódico y a nuestra comprensión comunista sobre la escritura colectiva.

“El proceso debería basarse principalmente en la lucha de ideas, no en el acuerdo”, concluyó la camarada Y. “Debo replantear mi enfoque: hacer ver a mis amigos lo importante que es su aporte para el partido y no temer dañar nuestras relaciones al luchar en torno a la política de nuestro partido”.

Carta: La “Eficiencia” y las Relaciones Sociales Comunistas

Mi abuelo dejó la escuela a los catorce años. Tenía que hacerse cargo de la granja familiar. Se sentía inseguro por su escasa formación académica y siempre se esforzaba por ampliar su vocabulario.

En casa de mis abuelos nunca faltaba la revista Reader’s Digest y sus Libros Condensados. La revista incluía fragmentos resumidos de publicaciones populares y secciones dedicadas a ampliar el vocabulario, creada en 1922. Su postura anticomunista reflejaba el “Pánico Rojo” que siguió a la Revolución Rusa. Su estructura reflejaba la gestión del tiempo y la eficiencia en la producción industrial del “Plan Americano” de organización de las fábricas de los años veinte.

Los libros contenían versiones “condensadas” de las obras más vendidas del año. Una de ellas era Más barato por la docena, escrita por dos hijos de Lillian y Frank Gilbreth, expertos en estudios de tiempos y movimientos (técnica de la ingeniería industrial y la administración científica). El libro completo ofrecía un retrato entrañable y divertido de la infancia. La versión condensada despojó a la obra de su componente humano y de su humor; quedó reducida a una narración austera sobre cómo gestionar eficientemente un hogar con una docena de hijos.

Los Gilbreth habrían aprobado la eficiencia de eliminar el elemento humano para llevar al lector directamente al grano lo antes posible. La labor de vida consistió en hacer que las fábricas fueran lo más eficientes posible. Maximizar la explotación y aumentar la rentabilidad del trabajo de la fábrica.

Ese no es nuestro objetivo, pero si lo es construir una sociedad comunista donde la producción responda a las necesidades y no a las ganancias. El trabajo no será un “empleo” en el que uno actúa como apéndice de una máquina, produciendo lo que se le ordena a cambio de un salario que luego gasta en lo necesario para sobrevivir.

Crear relaciones sociales de producción comunista no es cuestión de eficiencia. Requiere tiempo. Bajar el ritmo y escuchar. Cuidar de los demás y bromear, al igual que trabajar. Reflexionar profundamente sobre lo que realmente necesitamos. Luchar junto a nuestros camaradas y compañeros de trabajo para satisfacer las necesidades de todos.

¿Necesita el mundo más camisetas? ¿Cultivar algodón o verduras? ¿Cómo garantizar que lo que producimos no vaya en detrimento del planeta, de la comunidad o de nuestros propios cuerpos y emociones?

Nuestro trabajo político debe reflejar esos valores hoy mismo. ¿Cómo nos cuidamos mutuamente mientras luchamos por movilizar a las masas hacia el comunismo? ¿Cómo trabajamos juntos, tomándonos el tiempo necesario para escuchar de verdad? ¿Cómo cultivamos la confianza mutua para luchar por el cambio? ¿Cómo reflexionamos a fondo y colaboramos en lo que decimos y escribimos para las masas?

Empecé esta carta pensando en el uso de la Inteligencia Artificial para escribir para el periódico. Pero, a medida que escribía, me daba cuenta de que el asunto tenía implicaciones más amplias. Eso es precisamente lo que sucede cuando uno piensa y escribe. Es algo que no se puede subcontratar a una aplicación.

—Camarada de Los Ángeles (EE.UU.)

 

Lee Nuestro Folleto:

“Movilizar a las Masas para el Comunismo”

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