Cartas: Lucha Por El Comunismo Desde México Hasta Cuba

Carta: Una mirada Comunista en México aquí ♦ Carta: Aprendiendo de Las Historias de Cuba y El Salvador aquí ♦ El Bullying: Violencia de Un Sistema Basado en La Competencia aquí ♦

Carta: Una mirada Comunista en México

El sistema capitalista está organizado para que los patrones gobiernen a través de los elementos que lo conforman de forma legal. Estos son el estado y sus instituciones, las leyes, los partidos políticos electoreros (de derecha o izquierda), el dinero, el sistema salarial, la religión, entre otros. Y elementos de forma ilegal: la piratería, los cárteles del narcotráfico, la migración, etc.

En el sistema capitalista, es imposible que los partidos políticos electoreros de izquierda gobiernen para los intereses de la clase obrera, porque mantienen intactos los elementos que lo conforman. Se necesita cambiar la raíz del sistema capitalista y destruir a la clase explotadora para realmente liberarnos.

Es una ilusión que los gobiernos de izquierda mejoran los intereses de la clase trabajadora. Por ejemplo, en México, de acuerdo a los datos del Informe Mundial sobre la Desigualdad 2026 y al World Inequality Database, en 2002 donde gobernaba el PAN (partido de derecha), el 1% más rico poseía el 33.1 % de la riqueza generada, mientras el 50 % más pobre poseía el 3.2 %. Sin embargo, en 2018 cuando estaba gobernando la izquierda el 1% más rico acumuló 41.7 %, el 10 % más rico acumuló el 73.4 % de la riqueza y el 50 % más pobre sólo poseía el 1.7%.

Este fenómeno está sucediendo con todos los gobiernos de izquierda alrededor del mundo como India y Brasil. La maniobra de los gobiernos de izquierda está en que se generan más riquezas o se redistribuyen de manera diferente. Como consecuencia le salpica un poquito más a la clase trabajadora. Pero al aumentar la riqueza su concentración aún es mayor en la clase explotadora.

Con el pretexto de la corrupción y la austeridad, el gobierno de López Obrador y de Sheimbaum, recortó presupuestos a los sectores de salud, educación, ciencia, entre otros. Tambien eliminaron varios fideicomisos para financiar programas de asistencialismo e infraestructura. De esta manera hacen creer a los más pobres que la situación mejora.

No importa que partido electorero gobierne, porque sigue vigente el sistema de explotación a la clase trabajadora. No queremos más migajas, queremos un mundo sin explotación, en el que la prioridad sea la satisfacción de todas las necesidades de la clase trabajadora y el cuidado de la naturaleza.

Por ello invitamos a las y los camaradas a que se sigan sumando al PCOI pues ser comunista es construir un mejor mundo para todxs y por todxs.

—Camarada en México

Carta: Aprendiendo de Las Historias de Cuba y El Salvador

“Mira camarada, mi sentimiento con el pueblo cubano es enorme. En mi juventud en los años 60’s sentí una esperanza en la lucha contra el imperio (estadounidense). Sentíamos que podíamos luchar y ganar”, dijo un lector de Bandera Roja.

“Luego vino la guerra (guerra civil en El Salvador, 1979 al 1992) y la ayuda cubana al frente (FMLN) con gente y apoyo militar fue enorme. Yo sé que las cosas no salieron como las pensábamos, ni en Cuba ni en El Salvador, pero aprendimos mucho y la lucha sigue, como dicen ustedes”, continuó diciendo.

Esto me lo dijo mi amigo durante una plática donde le explicaba, a nuestro entendimiento comunista, en dónde estaban las bases del fracaso del socialismo en Rusia y China. El socialismo deja intacta la explotación, el dinero, los bancos y la producción capitalista. Discutíamos como Cuba fue dependiente de Rusia para su economía y política.

“Pero con Cuba, el responsable fue el imperialismo de Estados Unidos, ellos ahogaron ese proceso”, continuó el lector de Bandera Roja.

“Es cierto, el imperialismo tuvo una influencia y tiene actualmente en sus manos criminales la destrucción de Cuba. Pero el gobierno y los patrones cubanos siguieron con las prácticas capitalistas y no desarrollaron una ideología comunista para la clase trabajadora.”, le contesté

Ya afuera de esa discusión, creo que el romanticismo de la revolución cubana, el nacionalismo y patriotismo todavía afecta la visión de una verdadera revolución comunista. Viendo objetivamente esas revoluciones hay muchas cosas que aprender. Aprendemos de los errores y avances en sentido de organización y de cómo las masas están listas a luchar con lo que se presenta como más avanzado en esa área o momento.

El nacionalismo de los años 60’s, expuesto en los movimientos de Liberación Nacional a nivel internacional, dejaban de lado el tipo de socialismo soviético o chino. Y crearon alianzas con patrones nacionales en contra del dominio imperialista, pero nunca hablaban de la eliminación del trabajo asalariado ni de una visión comunista.

La lucha actual contra patrones locales e imperialistas debe elevar nuestra consciencia, a una conciencia de clase, la clase trabajadora sin alianzas con patrones, ni con la ideología capitalista.

Hoy, aprendemos de los camaradas y amigos que fueron parte del FMLN y que hoy luchan con el Partido Comunista Obero Internacional (PCOI) por una verdadera revolución comunista.

—Camarada en Los Ángeles, (EE.UU).

Lee Nuestro Folleto:

“Movilizar a las Masas para el Comunismo”

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El Bullying: Violencia de Un Sistema Basado en La Competencia

“Cada mañana sabiendo que se burlarán de su ropa, de su cuerpo, de su forma de hablar. Ser aislada en los recreos. Mensajes humillantes. Llegar a casa en silencio. No querer contar nada. Empezar a sentirse menos, a dudar de su propio valor. Preguntarse si el problema es uno”

Ese dolor no es exageración. Es real. Ansiedad. Insomnio. Depresión. Miedo constante.

Hay jóvenes que dejan de estudiar. Otros se autolesionan. Algunos, trágicamente, no soportan más. Situaciones que muchos jóvenes viven día a día a consecuencia del bullying.

En las escuelas, en las colonias, en las redes digitales, el bullying se presenta como un “problema individual”, como falta de valores o como simple crueldad juvenil. Pero desde una perspectiva comunista debemos afirmar con claridad: el bullying no nace en el vacío, nace en una sociedad capitalista organizada sobre la competencia, la desigualdad y la humillación del más débil.

El capitalismo educa para competir, no para cooperar. Desde la infancia se nos enseña a “ser mejores que otros”, a destacar individualmente, a medir el valor humano según el rendimiento, la apariencia o el éxito material. En ese terreno fértil crece la lógica del acoso: el fuerte impone, el popular domina, el que tiene recursos humilla al que carece de ellos. La violencia no es una desviación del sistema; es su reflejo cotidiano.

La escuela capitalista reproduce las jerarquías sociales. Clasifica, etiqueta y excluye. Los hijos de la clase trabajadora cargan con la precariedad económica, la discriminación y la falta de apoyo institucional. Las diferencias de clase, género, orientación sexual o identidad cultural se convierten en motivo de agresión. El bullying es la expresión micro de la violencia estructural del capital.

El sistema que normaliza la explotación laboral, la desigualdad extrema y la competencia despiadada no puede pretender formar sujetos solidarios. El mismo orden que legitima que una minoría acumule riqueza obscena mientras millones sobreviven en precariedad, reproduce en las aulas la lógica del dominio: unos pocos arriba, muchos abajo.

Desde la posición del Partido Comunista Obrero Internacional (PCOI), sostenemos que la erradicación real del bullying no se logra solo con campañas morales o reglamentos disciplinarios. Se requiere transformar las bases materiales de la sociedad. En una sociedad comunista, donde la educación esté orientada a la cooperación, la igualdad y el desarrollo colectivo.

Una sociedad comunista no educa para competir sino para colaborar; no forma para la acumulación individual sino para el bienestar común. Allí donde desaparece la explotación y la desigualdad estructural, desaparecen también las raíces sociales de la violencia sistemática entre iguales.

No basta con condenar el acoso. Hay que señalar su origen. Y su origen tiene nombre: capitalismo.

La lucha contra el bullying es también parte de la lucha por una sociedad nueva. no reproduzcamos la lógica del opresor. Organicémonos para transformarlo todo.

Únete al PCOI y distribuye Bandera Roja.

—Camarada en El Salvador

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