¿Comunismo o Anarquismo? (Parte V de una Serie)

Obreros industriales en la Rusia soviética forman una Brigada de Alimentos

La Rusia Soviética en 1918: Hambruna y “Comunismo de Guerra”

El artículo anterior describió las contradicciones entre anarquistas y comunistas durante la Revolución bolchevique de noviembre de 1917.

“La hambruna es una calamidad que barre con todas las demás cuestiones”, declaró Lenin en junio de 1918.

Durante la guerra, Rusia sufrió una escasez crítica de alimentos. El gobierno zarista priorizó el envío de víveres al frente. Reclutó a diez millones de campesinos, causando una escasez de mano de obra agrícola. Fertilizantes y maquinaria agrícola faltaban.

Los campesinos almacenaron el grano en lugar de venderlo. El suministro de alimentos en zonas urbanas disminuyó. Más del 15 % de la población residía en áreas urbanas, menos del 8 % del grano llegaba al mercado. Los resultados: precios elevados, especulación, adulteración de productos alimenticios. Hambre.

Las masas tomaron las riendas. Formaron cooperativas de consumo de carácter político. Participaron en motines por la comida, coreando consignas antibélicas y antigubernamentales. Veinte motines por alimentos en 1915. Doscientos ochenta y ocho en 1916. Muchos más en 1917. Los soldados se unieron a ellos. La policía huyó.

El gobierno zarista cayó en febrero de 1917. Siete meses después, obreros, soldados y marineros —liderados por comunistas— tomaron el poder. Pero, la crisis alimentaria persistió.

Lucha de Clases y Propiedad de la Tierra

Tradicionalmente, la mayoría de los campesinos rusos cultivaba la tierra bajo el sistema del mir, un sistema de propiedad comunal campesina. Los anarquistas esperaban que evolucionara hacia una federación de comunas locales libres. Pero, el mir asignaba parcelas de tierra a las familias campesinas, en vez de cultivarla de manera colectiva. Esto, explicó Lenin en 1908, sostuvo el poder de los terratenientes propietarios de siervos y el de sus herederos.

Tras la fallida revolución de 1905, el ministro burgués Stolypin propugnó una “Reforma Agraria”. Quería desmantelar el poder feudal, al tiempo que aislaba a los campesinos de los bolcheviques. Lenin lo describió como “la destrucción forzosa de la comuna aldeana y la ruina y el exterminio acelerados de la masa de propietarios empobrecidos, en beneficio de un puñado de kulaks”.

Stolypin intentaba privatizar las tierras comunales de los campesinos, integrándolos en el mercado capitalista. Debilitó a las comunas. Sin embargo, los campesinos rusos se aferraron a la propiedad comunal de la tierra. La reforma de Stolypin fue limitada. Muchos campesinos terminaron en una situación peor.

Para 1917, el 40% no podían subsistir de la tierra. Un tercio de ellos eran trabajadores asalariados.

La Revolución Socialista en El Campo

“El primer deber del gobierno de la revolución obrera campesina debe ser resolver la cuestión agraria”, declaró Lenin.

Los Social-Revolucionarios de Izquierda (no los bolcheviques) redactaron el “Decreto sobre la Tierra” en noviembre de 1917. Lo basaron en un “Mandato Campesino” extraído de 242 plataformas locales escritas por campesinos.

El Decreto abolió la propiedad privada de la tierra. Confiscó, sin indemnización, las grandes propiedades privadas, las de la Corona y las de la Iglesia. Comités agrarios elegidos y los Sóviets de Diputados Campesinos controlarían la tierra. Los bolcheviques esperaban establecer granjas colectivas socialistas (koljoses).

Pero, el detallado Decreto sobre la Socialización de la Tierra de Lenin, de febrero de 1918, mostró la complejidad de la propiedad agraria. La hambruna se agravó por la guerra civil y por la epidemia de gripe traída por la intervención de las potencias aliadas. La industria seguía sumida en el caos.

Movilización de Obreros Industriales hacia el Campo

La solución de los bolcheviques fue el “comunismo de guerra”. Residía en un monopolio estatal de los cereales. Requisaría el excedente agrícola a los campesinos y racionaría los alimentos para la población urbana.

Se movilizaron destacamentos de obreros industriales para confiscar el exceso de grano (con indemnización) a los campesinos acomodados (kulaks). Las fábricas producían material bélico, y no bienes de consumo que los campesinos pudieran comprar.

Los destacamentos ayudaron en la siembra, la cosecha y el transporte de alimentos a los puntos de acopio. Repararon y cargaron carruajes. Custodiaron rutas de transporte y almacenes de alimentos.

Contribuyeron a organizar a los campesinos pobres en kombedy bajo liderazgo comunista. Estos organismos se encargaban de identificar los excedentes de grano, organizar su recolección y su redistribución. Pusieron fin a las transacciones de mercado y a la especulación. Algunos de estos se integraron en los sóviets locales y ayudaron a establecer células del Partido Bolchevique.

Hacia finales de 1918, en la región del Volga operaban cerca de doce mil trabajadores en los destacamentos de abastecimiento de alimentos. Esta estrategia resultó eficaz en localidades como Yelets —un importante centro agrícola—, donde ya existía cierto grado de conciencia de clase.

Pero, otros campesinos —incluidos los sóviets locales— se resistieron masivamente. Se sentían engañados y oprimidos.

Los bolcheviques se percataron de que habían sobre-estimado la disposición de los trabajadores rurales a unirse a los koljoses

Pero el problema principal —como ahora comprendemos— radicaba en que los bolcheviques no movilizaron a esos destacamentos para luchar por el comunismo real; para adoptar una línea de clase firme frente a los kombedy y los trabajadores asalariados del campo; para organizar el estudio del comunismo y las células del partido.

Los bolcheviques lucharon por “paz, tierra y pan” y por el socialismo, no por el comunismo. Ejercieron un liderazgo político, no ideológico. El “comunismo de guerra” no constituía una sociedad sin clases basada en el trabajo y la toma de decisiones colectivos.

De las heroicas luchas de los bolcheviques hemos aprendido que, para conquistar esa sociedad sin clases, debemos movilizar a las masas por comunismo; nada menos.

A continuación: Los anarquistas vieron en el descontento campesino una oportunidad para su “tercera revolución”.

En la imagen inferior: Distribución de raciones de combustible durante el “comunismo de guerra”.

¿Comunismo o anarquismo? (Parte I) Necesidad de Mayor Claridad Sobre el Poder Obrero Comunista

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¿Comunismo o anarquismo? (Parte II) Lecciones de la Comuna de París de Necesidad de Mayor Claridad Sobre el Poder Obrero Comunista1871

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¿Comunismo o anarquismo? (Parte III) El Estado y la Revolución: Lenin sobre la Comuna de París

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¿Comunismo o anarquismo? (Parte IV) Luchando por El Poder Obrero Comunista, 1917-1918

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