LOS ÁNGELES, EE.UU., junio de 2025—Cuando las tropas de la Guardia Nacional fueron desplegadas para apoyar las redadas de La Migra, los camaradas les entregaron Bandera Roja y muchos se alegraron de leerlo.
La III Guerra Mundial Imperialista Abre la Puerta a la Revolución Comunista
Sur de California (EE.UU.), 30 de marzo—Mil paracaidistas de la 82.ª División Aerotransportada del Ejército de los EE.UU. han sido desplegados hacia Irán. Esto se suma a los 2,500 infantes de marina enviados desde Camp Pendleton la semana pasada.
El “Secretario de Guerra”, Hegseth afirma que el ejército de EE.UU. ha levantado todas las restricciones y está ganando. El primer ataque sin restricciones tuvo como objetivo (ya sea por intención o por incompetencia) una escuela de niñas en Minab, Irán. Mataron al menos 165 niñas.
Irán ha lanzado ataques con drones y cohetes contra bases y embajadas estadounidenses y contra los aliados de EE.UU. Ha bloqueado el estrecho de Ormuz. La clase obrera de todo el mundo está pagando el precio mediante el aumento de los precios. Cualquier barco que atraviesa el estrecho está pagando millones de dólares en yuanes, la moneda china.
Esto es crucial en el contexto de una tercera guerra mundial que se desarrolla. Los EE.UU., a pesar de su enorme potencia de fuego, están perdiendo su dominio internacional.
El ejército de EE.UU. acaba de anunciar que está flexibilizando los requisitos de elegibilidad para el Ejército. Ahora aceptarán reclutas de hasta los 42 años y a personas con una condena previa por posesión de marihuana.
Es posible que el incendio en la lavandería que obligó al USS Gerald Ford a dirigirse a Creta para recibir reparaciones y mejoras no fuera un acto de sabotaje, sino simplemente los problemas de una armada imperial en proceso de envejecimiento.
Cientos de soldados están llamando al Centro para la Conciencia y la Guerra (Center on Conscience and War), afirmando que el bombardeo a la escuela de niñas en Minab fue el catalizador que los llevó a oponerse a la guerra y al ejército. Eso no es una coincidencia.
¿Cuál es el plan de los gobernantes de EE.UU.?
El senador estadounidense Lindsey Graham declaró estar seguro de que la 82.ª División podría “liberar” el centro petrolero de Irán situado en la isla de Kharg, en el estrecho de Ormuz. “Conquistamos Iwo Jima”, afirmó. “Podemos hacer esto”. En la batalla de Iwo Jima, durante la Segunda Guerra Mundial, 70,000 soldados de EE.UU. se enfrentaron a 18,000 soldados japoneses. 7,000 soldados estadounidenses murieron antes de que se izara la bandera.
Aterrizar en territorio iraní es una operación de alto riesgo. Los drones de Irán hacen que el lanzamiento en paracaídas sobre una zona de guerra sea mucho más peligroso.
Iwo Jima se justificó como una isla estratégica en la campaña del Pacífico Sur, paso previo a un ataque contra el territorio continental japonés. Este ataque genocida incluyó el bombardeo incendiario de Tokio, que mató a 100,000 personas y dejó a un millón sin hogar. Luego vinieron las bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki, que mataron al menos 200,000 personas, en su mayoría civiles.
La prioridad estratégica de EE. UU. en el estrecho de Ormuz es el control del petróleo. Este ha sido un pilar de su política en Irán desde que la CIA se unió a los británicos en la Operación Ajax en 1953 para derrocar a Mossadegh —elegido democráticamente—, debido a que este amenazaba con nacionalizar la industria petrolera.
Nadie debería morir por guanacias petroleras. Ni los trece miembros de las fuerzas armadas estadounidenses que han muerto en la guerra contra Irán. Ni las 4,500 bajas militares de la guerra de Irak de 2003-2011. Otra guerra por petrolera que derrocó a Saddam Hussein, generó un caos regional y empoderó a las fuerzas proiraníes dentro de Irak.
El ejército EE.UU. planea enviar a los hijos e hijas de la clase trabajadora al combate para tener acceso al estrecho de Ormuz. Están dispuestos a poner en riesgo la vida de miles de soldados e infantes de marina. A matar a miles más de nuestros hermanos de clase en Irán. A causar una contaminación sin precedentes y una “lluvia negra” que afectará la vida de todos en la región por décadas. Y también a aliarse con la entidad sionista (Israel) en su plan de extender el genocidio de Gaza a toda la región.
Hegseth lo califica como una cruzada para precipitar el fin de los tiempos. Nosotros rechazamos esa visión genocida.
La historia nos enseña lo que los soldados son capaces de hacer en tiempos de guerra.
Los soldados EE.UU. que asesinaron a sus oficiales —en lugar de acatar órdenes en una guerra genocida— obligaron al ejército de EE.UU. a retirarse de Vietnam.
Los soldados del ejército ruso, durante la I Guerra Mundial, se unieron a los trabajadores comunistas y derrocaron a aquel imperio.
Hacemos un llamamiento a los lectores de Bandera Roja en la Palestina ocupada (Israel), Irán y EE.UU. para que aprovechen este momento histórico. El personal de tropa de todos los ejércitos tiene el poder de organizarse. De unirse a los trabajadores comunistas para transformar las guerras imperialistas en guerras revolucionarias por el comunismo.
¡No mueran por el imperio! ¡Luchen por la clase obrera! ¡Luchen por el comunismo!
No Seas un Matón al Servicio del Capitalismo
El general de los Marines Smedley Butler lo dijo sin rodeos hace casi cien años:
“Pasé 33 años y cuatro meses en servicio militar activo y, durante ese periodo, dediqué la mayor parte de mi tiempo a ser un matón de alto nivel al servicio de las grandes empresas, de Wall Street y de los banqueros. En resumen, fui un extorsionador, un gánster al servicio del capitalismo… Ayudé a asegurar México —especialmente Tampico— para los intereses petroleros estadounidenses en 1914. Ayudé a convertir a Haití y a Cuba en lugares propicios para que los muchachos del National City Bank recaudaran sus ingresos. Contribuí a la violación de media docena de repúblicas centroamericanas en beneficio de Wall Street”.
Lee Nuestro Folleto:
“Soldados, Marineros, Marines: Cruciales para la Revolución Comunista”

