Preparémonos Para Transformar La Guerra Imperialista en Revolución Comunista En Todas Partes

¿Es está la Tercera Guerra Mundial? aquí ♦ La Guerra Capitalista Significa Desastre Ambiental aquí ♦


Ciudad de Nueva York (EE.UU.), 28 de marzo de 2026— ¡Fin a Las Guerras! ¡Alto a La Migra! Huelga General este Primero de Mayo

EE.UU./Israel/Irán: ¿Es está la Tercera Guerra Mundial?

21 de abril — ¿Es está la Tercera Guerra Mundial? Camaradas y amigos se lo preguntan en todas partes. Especialmente ahora que los marines de los imperialistas estadounidenses han destruido barcos iraníes en alta mar. Y a medida que se filtra la noticia de que un general estadounidense tuvo que disuadir a Trump de no lanzar una bomba nuclear sobre Irán el sábado pasado.

Pero esa no es la pregunta principal.  En este período de expansión de fascismo y de guerra, la pregunta fundamental es: ¿Qué más podemos hacer, y qué podemos hacer mejor, para movilizar a las masas para la revolución comunista? ¿Y para establecer zonas liberadas comunistas que, a la larga, se fusionen en un mundo comunista sin clases, competencia capitalista, fronteras, sin naciones ni ninguna otra razón para la guerra?

Hay programadas más conversaciones de “paz” en Pakistán. Trump ha perdido una guerra que no tenía que haber iniciado. Necesita desesperadamente una salida. El imperialismo estadounidense lleva ya tiempo en un declive, y lo seguiría estando incluso sin Trump. Es posible que él lo haya empujado al abismo.

Conversaciones en Pakistán. No en Qatar. Eso es significativo.

El pasado mes de mayo, la India provocó un conflicto armado importante (aunque breve), de cuatro días, con Pakistán en Cachemira. Dos potencias con armamento nuclear. Pakistán venció gracias a la ayuda de armamento de alta gama y tecnología de vigilancia china, integrados en sus fuerzas. En el primer gran enfrentamiento entre material militar chino y occidental. China demostró que su equipamiento bélico puede competir e incluso imponerse.

El pasado mes de junio, Israel (respaldado por EE.UU.) libró una guerra de doce días contra Irán. El objetivo principal era destruir su capacidad nuclear. Cientos de civiles iraníes murieron. El programa nuclear de Irán sobrevivió. Y comenzó a adquirir ese equipamiento militar chino.

Anticipando, Arabia Saudita y Pakistán firmaron en septiembre un pacto integral de defensa mutua. Por décadas, los gobernantes saudíes compartieron discretamente un acuerdo de seguridad común con EE.UU., los Emiratos, Qatar e Israel. Ahora, están abiertamente aliados con Pakistán, cuyo principal socio comercial es EE.UU., pero su socio principal militar es China. Mientras tanto, Modi alineó a India con Israel.

Irán envió armas a Rusia para su uso en la guerra de Ucrania. Envío petróleo a través de “buques fantasmas”, evadiendo las sanciones. Rusia asistió a Irán con lanzamientos de satélites y con su programa nuclear.

Independientemente de lo que ocurra entre EE.UU., Israel e Irán en las próximas semanas, el mundo ya se encuentra en guerra.

Y los trabajadores de todas partes sufren: por la escasez de gas para cocinar, por el alza de los precios, por las carestías. Por las guerras genocidas en Palestina, el Líbano e Irán; en Myanmar, Sudán y el Congo.

Incluso si se firmara un acuerdo de “paz” —y si este perdurara más de unas pocas semanas—, las condiciones para nuestra clase obrera internacional no mejoraran. La “paz” es una ilusión mientras continúe la guerra de clases. Nuestra tarea consiste en ganar esa guerra de clases mediante la revolución comunista, y en movilizar a las masas para construir una sociedad comunista global.

Gaza, Irán, Líbano: La Guerra Capitalista Significa Desastre Ambiental

Sumándose al devastador saldo de muertes de esta guerra, el bombardeo estadounidense-israelí de dos depósitos de combustible en las afueras de Teherán creó un infierno ambiental de lluvia negra, con efectos a corto y largo plazo sobre la población de Irán y, potencialmente, en toda la región.

La población sufrió de inmediato dolores de cabeza, irritación en la piel y los ojos, y dificultades respiratorias. Resultó especialmente grave para niños, personas mayores que padecen asma o enfermedades pulmonares, y personas con discapacidad.

Los suelos y las reservas de agua potable fueron contaminados. Pero eso es solo el principio. El petróleo crudo contiene sustancias químicas que afectan el ADN, han sido vinculadas a múltiples tipos de cáncer. Los expertos identificaron cientos de incidentes con el potencial de causar graves daños ambientales.

A medida que la guerra prosigue, existe un peligro de que los ataques con drones iraníes contra refinerías de petróleo y centros de almacenamiento de combustible en toda la región —así como contra buques cisterna en el Golfo Pérsico— provoquen nuevas catástrofes ambientales. Los países de la región cuentan con instalaciones de procesamiento de petróleo. El impacto ambiental sobre las personas y los ecosistemas será duradero y complejo.

La destrucción infligida en Irán y el Líbano por EE.UU. e Israel amenaza con replicar el desastre ambiental y humano derivado del genocidio en Gaza. Los suelos, el agua, el territorio y la agricultura han quedado degradados. Los sistemas e instalaciones de alcantarillado y gestión de residuos han sido destruidos.

Los bombardeos han generado millones de toneladas de escombros; muchos contaminados con sustancias peligrosas. Ha provocado cientos de miles de casos de infecciones respiratorias y diarrea, afectando una vez más, a aquellos más vulnerables.

El capitalismo ha constituido un desastre ambiental desde hace más de doscientos años. La competencia imperialista hace imposible la cooperación para proteger el medio ambiente. Hoy presenciamos el inicio de una tercera guerra mundial y la amenaza de una devastación sin precedentes.

También vislumbramos la posibilidad de que una guerra mundial actúe como catalizador de un cambio revolucionario. La insaciable sed de lucro del capitalismo hace que la guerra y la contaminación resulten inevitables. En una sociedad comunista —donde nuestra creatividad y nuestros recursos colectivos se liberen de la lógica del lucro— podremos comenzar a revertir la degradación ambiental provocada por el capitalismo.

El futuro está en nuestras manos.

 Lee Nuestro Folleto:

“Movilizar a las Masas para el Comunismo”

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