
Los Marineros del USS Constellation se niegan a cumplir órdenes genocidas durante la guerra de Estados Unidos contra Vietnam.
El Comunismo Impulsará el Pleno Potencial de la Clase Obrera Internacional
LOS ÁNGELES, 16 de mayo— “Marines, ¿verdad?”, preguntó un camarada.
“¿Cómo lo adivinaste?”, respondió el joven marine.
“Es el corte de pelo”, contestó el camarada. “Yo llevé uno así, allá por cuando tenía pelo. Aunque estuve en el Ejército en Irak, así que se notaba un poco menos. Somos de Los Ángeles. Nos gusta venir aquí a hablar con los marines”.
Llevamos muchos años visitando Oceanside (cerca de Camp Pendleton). Últimamente hemos hecho el viaje de dos horas con mayor frecuencia. Vamos con literatura del PCOI preparada y doblada en los bolsillos.
“¿Qué opinan ustedes de lo que está pasando?”, continuó el camarada.
“No pensamos mucho en eso”, dijo un segundo marine. “Tenemos un trabajo que hacer y lo hacemos”.
“Lo entiendo”, dijo una camarada mayor que transmite una agradable sensación de abuela. “Y es cierto, hasta cierto punto. ¿Y por qué habrían de compartir sus sentimientos más íntimos con un par de desconocidos en la acera? Pero ustedes pasaron por el entrenamiento básico. Conocen la defensa de Núremberg: “Solo seguía órdenes”. Y saben que eso no sirvió de excusa. Y decir “solo estoy haciendo mi trabajo” se le parece bastante.
“Ustedes tienen su propio cerebro y a sus compañeros”, continuó ella, “y sé que piensan en estas cosas y probablemente hablen de ellas con la gente en la que confían”.
“En el entrenamiento básico nos dijeron que las tropas estadounidenses no matan a mujeres ni a niños”, dijo un tercer marine.
“A veces, en la vida real, las cosas no resultan así”, comentó el camarada veterano. Relató un incidente ocurrido durante una protesta en una base de Kirkuk (Irak), provocada porque un guardia había matado a tiros a un niño en la puerta de acceso.
“El sargento estaba leyendo de un guion”, añadió el segundo camarada. Tres marines estuvieron de acuerdo.
Tuvimos conversaciones sobre negarse a seguir órdenes. La unidad del veterano había sido mandada a buscar artefactos explosivos improvisados (IED), una tarea muy peligrosa. Colectivamente se negaron a hacerlo.
Hablamos de Hugh Thompson Jr. (1943-2006), el heroico suboficial que puso fin a la masacre de My Lai.
Les contamos lo que el coronel Robert D. Heinl Jr., historiador militar y marine, escribió en la revista Armed Forces Journal en 1971: “Según todos los indicadores imaginables, el ejército que aún permanece en Vietnam se encuentra en un estado próximo al colapso: unidades enteras evitan el combate o se niegan a librarlo, asesinan a sus oficiales y suboficiales, están plagadas de drogas y sumidas en el desánimo, cuando no al borde del motín”.
Hablamos sobre las contradicciones entre el racismo y el patriotismo. El entrenamiento básico sirve para crear vínculos multirraciales; los grupos de marines con los que conversamos son multiétnicos. Pero, dicho entrenamiento también prepara a los reclutas para deshumanizar al “enemigo”, a menudo mediante insultos racistas.
Hablamos sobre la guerra imperialista y cómo solo los ricos se benefician de ella.
Y para cuando mencionamos el comunismo, el tono de nuestras conversaciones es muy cordial. Tras la charla, la mayoría de los marines aceptan nuestro material impreso. Les aclaramos que, según el Código Uniforme de Justicia Militar (UCMJ), la mera posesión de literatura no autorizada no constituye una infracción. En esta ocasión, la mitad de los marines abrieron inmediatamente Bandera Roja y comenzaron a leerlo.
Al final de cuentas, el terreno común que todos compartimos en este momento es la guerra imperialista.
Animamos a camaradas y amigos de la PCOI en el área de Los Ángeles a unirse a nuestros viajes a Oceanside. Asimismo, alentamos a todos los colectivos del PCOI a elaborar planes para llegar al personal militar en servicio activo e informar sobre ellos.
Si formas parte de las fuerzas armadas, dondequiera que te encuentres, te animamos a compartir las ideas de este periódico con tus compañeros y a enviarnos tus reacciones, de forma anónima si así lo prefieres.
Lee Nuestro Folleto:
“Soldados, Marineros, Marines: Cruciales para la Revolución Comunista”
