Belfast (Irlanda del Norte), junio de 2026 — Miles de manifestantes antirracistas se congregaron y marcharon por el centro de la ciudad en respuesta a los ataques fascistas contra trabajadores inmigrantes. Las consignas incluían: “Cuando las vidas de los migrantes están bajo ataque, ¿qué hacemos? ¡Nos levantamos y luchamos!”. La lucha contra el racismo antiinmigrante es mundial. Para vencer, construyamos el Partido Comunista Obrero Internacional en todas partes. “No más odio, No más miedo, aquí se da la bienvenida a los refugiados”.
LOS ÁNGELES (EE.UU.), 23 de junio — “Llevamos más de un año organizándonos contra La Migra”, comentó una joven activista. “Me ha sorprendido ver a tanta gente que desconoce nuestros derechos. Incluso la policía y los agentes federales ignoran que todos tenemos derechos. Pero claro”, añadió, “el gobierno tampoco respeta nuestros derechos. También está eso”.
Esto refleja una contradicción importante en las movilizaciones masivas contra los agentes migratorios fascistas en todo EE. UU. Muchos trabajadores, jóvenes y otros están horrorizados por los secuestros racistas de sus vecinos. Se han movilizado por primera vez. La mayoría había creído toda su vida en la democracia estadounidense y en la Constitución. Pero ahora ven el puño que emerge de ese guante de terciopelo.
En Minnesota el 16 de junio, funcionarios federales anunciaron que un gran jurado había imputado —de manera ridícula— a 15 residentes del estado “por conspiración para obstaculizar o agredir a funcionarios federales” y por intentos de “oponerse violentamente a la aplicación de las leyes de inmigración”. Las autoridades se negaron a dar detalles. Pero las acusaciones citan mensajes en la aplicación Signal, una entrada de blog y planes para una gira de conferencias.
Este intento de intimidar a los manifestantes no está funcionando. “Da miedo saber que el gobierno federal se vuelve contra su propia gente”, dijo un ministro religioso de Minneapolis. “ Pero esa no es excusa para no dar la cara”.
En Texas, el 23 de junio, nueve manifestantes fueron condenados por “terrorismo”. Esto se derivó de una protesta realizada el 4 de julio en un centro de detención de inmigrantes en Alvarado, Texas, donde un agente recibió un disparo en el hombro.
¡Los acusados recibieron sentencias de cincuenta años o más de prisión! Muchos de ellos no se conocían entre sí o tenían vínculos muy tenues. Sin embargo, los fiscales mintieron al afirmar que el ataque contra el agente fue premeditado y formaba parte de una conspiración.
Este es un ejemplo del plan de la administración Trump para criminalizar a “antifa”, que ni siquiera es una organización como tal; “Antifa” se refiere a los antifascistas. Así queda la “libertad de expresión y de reunión”.
En lugar de “educar a la gente sobre nuestros derechos”, debemos explicar que la Constitución de los EE.UU. existe para defender los derechos de propiedad capitalista. En lugar de insistir en ser “observadores legales”, deberíamos prepararnos política y prácticamente para la revolución comunista. El comunismo remplazará las palabras vacías sobre los “derechos” de la gente con trabajo práctico para satisfacer sus necesidades. Animará a que las masas se expresen y participen políticamente, ya que su plena participación es necesaria para construir una sociedad que nos sirva a todos.
Necesitamos, ahora mismo, deshacernos de cualquier ilusión de que la democracia capitalista alguna vez nos protegerá o nos servirá.
Lee Nuestro Folleto:
“Luchemos Por El Día En Que Ningún Trabajador Sea Llamado Extranjero”

