¿Comunismo o Anarquismo? (Parte VIII de una Serie)

Trabajadores ferroviarios soviéticos, 1922

Las Relaciones Sociales de Producción Son Clave

“Soy un poco partidario del anarquismo”, dijo un amigo. “Siempre me interesa escuchar argumentos a favor o en contra de un aparato estatal. ¿Es un requisito (aunque sea temporal) para la organización? ¿O una estructura para ser cooptada por fuerzas contrarrevolucionarias capitalistas? ¿Ambas cosas?”.

Esta serie ha tratado estas cuestiones basándose en la práctica revolucionaria.

Comunistas y anarquistas han coincidido en que el Estado capitalista debe ser destruido y su “maquinaria burocrática” desmantelada. Pero no en si debía sustituirse por un Estado obrero.

Ambos han estado a favor de “la lucha de la clase productora contra la clase apropiadora”. Pero ¿qué debía reemplazar a esa explotación? La organización social de la producción es inseparable de cuestiones relativas al “Estado”.

El anarquista Kropotkin propuso una “organización social que fuera de lo simple a lo complejo mediante la libre federación de grupos populares de productores y consumidores”.

Marx preveía que la “producción cooperativa” [el comunismo] “suplantaría al sistema capitalista”. De la Comuna de París de 1871, concluyó que un “gobierno de la clase trabajadora” serviría de “palanca” para destruir la base económica de la sociedad de clases y así, “el dominio de clase”.

Una “libre federación de grupos de productores” podría no parecer contradictoria con la “producción cooperativa”. Pero lo era.

El anarquismo presuponía la pequeña propiedad privada y la producción a pequeña escala. Los pequeños productores harían trueque, venderían o intercambiarían bienes con otros pequeños productores. Un sistema de mercado.

La “producción cooperativa” comunista implicaba “la transformación de la propiedad privada capitalista de los medios de producción en propiedad social”. Así la producción a gran escala se basaría en la planificación, no en los mercados.

En 1871, París era el mayor centro industrial de Francia. El promedio de la unidad de producción era de siete trabajadores. Quizás resultaba más fácil imaginar una organización “de lo simple a lo complejo” que una “propiedad social”.

Petrogrado, en cambio, contaba en 1917 con 38 fábricas. Cada una empleaba a más de 2000 trabajadores. Concentraban más de dos tercios de la fuerza laboral total. Más del 60 % de los trabajadores industriales de Petrogrado eran metalúrgicos. La propiedad privada capitalista parecía madura para transformarse en “propiedad social”, para transformar las relaciones sociales de producción.

Los de la ciudad dependían de zonas rurales para sus alimentos. La Comuna de París como la Revolución bolchevique surgieron de guerras entre potencias (guerras imperialistas). Ambas sufrieron crisis alimentarias inmediatas. En París se sacrificaron animales del zoológico para la alimentación.

La propiedad del campo francés evolucionó de manera desigual, e incluso caótica. La reforma agraria zarista en Rusia intentó destruir el poder de los terratenientes feudales y, al mismo tiempo, aislar a los campesinos de los bolcheviques. Tierras comunales tradicionales aldeanas se eliminaron en beneficio de un puñado de campesinos ricos. Muchos campesinos terminaron peor.

Ni los comunistas o anarquistas contaban con una base rural sólida en Francia, 1871 o Rusia, 1917. O un buen conocimiento de las relaciones de clase en el campo.

No sorprende que a los bolcheviques les costara cumplir sus promesas de “Paz, tierra y pan”. En medio de una guerra civil ininterrumpida, adoptaron el programa agrario de los social-revolucionarios de izquierda. Este plan abolía la propiedad privada de la tierra, pero organizaba la producción en torno a pequeñas parcelas.

Kropotkin comprendió que sería imposible organizar una producción cooperativa sin ganarse a las masas. Pero ni los anarquistas ni los comunistas lo lograron. Por eso, los esfuerzos bolcheviques por establecer granjas colectivas no tuvieron un éxito inmediato.

La organización del partido (construido a través de un periódico “para toda Rusia”) permitió a los bolcheviques tomar el poder. En cambio, los anarquistas dependían en la espontaneidad de las masas. Iban detrás, en vez de dirigir. Cuando las oleadas de protestas masivas disminuyeron, se quedaron aislados.

Eso ocurrió en 1917, en las luchas revolucionarias contra el zar. Luego, contra el gobierno capitalista de Kerenski. Y más tarde, cuando promovieron sin éxito una “tercera revolución” contra los bolcheviques, recurriendo a alianzas sin principios con fuerzas procapitalistas. El anarquismo era un callejón sin salida.

El comunismo no lo fue. La Comuna de París duró solo unos meses, pero fue una rica fuente de lecciones para la clase obrera. La Revolución de Octubre dejó a los bolcheviques en el poder durante años. Sus éxitos y sus errores se convirtieron en una fuente aún más rica, que creó las bases para una práctica y una teoría mucho más avanzadas para el Partido Comunista Chino en las décadas de 1920 y 1930, y ahora para nosotros en el siglo XXI.

Los comunistas chinos vieron que el futuro dependía de la producción social a gran escala, tanto en la industria como en la agricultura. Y de un partido de tipo bolchevique al frente de un Estado socialista.

Creemos que la experiencia china muestra la necesidad y la posibilidad de organizarse bajo una línea comunista, no socialista

Sin socialismo, no habrá Estado socialista. El artículo final de esta serie discutirá esto.

Artículos Anteriores De Esta Serie:

¿Comunismo o anarquismo? (Parte I) Necesidad de Mayor Claridad Sobre el Poder Obrero Comunista

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¿Comunismo o anarquismo? (Parte II) Lecciones de la Comuna de París de Necesidad de Mayor Claridad Sobre el Poder Obrero Comunista1871

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¿Comunismo o anarquismo? (Parte III) El Estado y la Revolución: Lenin sobre la Comuna de París

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¿Comunismo o anarquismo? (Parte IV) Luchando por El Poder Obrero Comunista, 1917-1918

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¿Comunismo o anarquismo? (Parte V) La Rusia Soviética en 1918: Hambruna y “Comunismo de Guerra”

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¿Comunismo o anarquismo? (Parte VI) Errores de “El Comunismo de Guerra” y Errores Peores de “La Tercera Revolución”

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¿Comunismo o anarquismo? (Parte VII) Errores de “La rebelión de Kronstadt de 1921 y la nueva política económica”

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